Viernes 3 de febrero de 2023

Francisco: "La piedad popular es una senda que lleva a lo esencial si se vive en la Iglesia"

  • 6 de mayo, 2013
  • Ciudad del Vaticano
El papa Francisco presidió en la mañana del domingo la Eucaristía ante miles de miembros de cofradías y hermandades que peregrinaron desde distintas naciones con motivo del Año de la Fe. El Pontífice agradeció su importante testimonio y su numerosa presencia en la Plaza de San Pedro. Con manifiesta devoción y alegría los cofrades llegaron en procesión desde muy temprano, para la Misa del Papa, con sus estandartes e imágenes, una gran variedad de colores y signos de la piedad popular de la Iglesia universal. Francisco los instó a que se mantengan "activas" en la comunidad católica, desempeñando el papel de "auténticos evangelizadores" en la relación entre la fe y la cultura popular.
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El papa Francisco presidió en la mañana del domingo la Eucaristía ante miles de miembros de cofradías y hermandades que peregrinaron desde distintas naciones con motivo del Año de la Fe.

El Pontífice agradeció su importante testimonio y su numerosa presencia en la Plaza de San Pedro. Con manifiesta devoción y alegría los cofrades llegaron en procesión desde muy temprano, para la Misa del Papa, con sus estandartes e imágenes. Una gran variedad de colores y signos de la piedad popular de la Iglesia universal.

Citando a Benedicto XVI, el Papa destacó la importancia de la ?evangelicidad? de las hermandades y de la riqueza de manifestaciones de la piedad popular.

"La piedad popular es una senda que lleva a lo esencial si se vive en la Iglesia, en comunión profunda con sus pastores. Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia los quiere. Sean una presencia activa en la comunidad, como células vivas, piedras vivas. Los obispos latinoamericanos dicen que la piedad popular es una manera legítima de vivir la fe", dijo Francisco.

"Amen a la Iglesia, déjense guiar por ella. En las parroquias, en las diócesis, sean un verdadero pulmón de fe y de vida cristiana. Veo en esta plaza una gran variedad de colores y de signos. Así es la Iglesia: una gran riqueza y variedad de expresiones en las que todo se reconduce a la unidad, al encuentro con Cristo", agregó el obispo de Roma.

El Papa concluyó pidiendo a las hermandades que caminen con decisión hacia la santidad y que no se conformen "con una vida cristiana mediocre".

"Pidamos al Señor que oriente siempre nuestra mente y nuestro corazón hacia Él, como piedras vivas de la Iglesia, para que todas nuestras actividades, toda nuestra vida cristiana, sea un testimonio luminoso de su misericordia y de su amor. Así caminaremos hacia la meta de nuestra peregrinación terrena, hacia la Jerusalén del cielo. Allí ya no hay ningún templo: Dios mismo y el Cordero son su templo; y la luz del sol y la luna ceden su puesto a la gloria del Altísimo."+