Jueves 29 de septiembre de 2022

Fiesta litúrgica de San Juan Pablo II, el papa viajero y de la paz

  • 22 de octubre, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
La Iglesia celebra la memoria litúrgica del primer papa polaco y más viajero de la historia, promotor de la Jornada Mundial de la Juventud y de la espiritualidad a la Divina Misericordia.
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La Iglesia celebra hoy, viernes 22 de octubre, la fiesta litúrgica de San Juan Pablo II, el primer papa polaco y venido de un país comunista; el más universal y viajero de la historia; el de los récords; el pontífice abierto al diálogo ecuménico e interreligioso, promotor de la Jornada Mundial de la Juventud y recordado, particularmente, por su espiritualidad mariana y a la Divina Misericordia.

Viajó en dos oportunidades a la Argentina. En 1982, para evitar un conflicto bélico con Chile apenas iniciado su pontificado y en 1987, cuando proclamó: "Iglesia en la Argentina, levántate y resplandece". 

Karol Wojtyla nació el 18 de mayo de 1920 en el pequeño pueblo de Wadowice, cerca de Cracovia, como el segundo de tres hijos de Karol y Emilia Kaczorowska, en una casa perteneciente a un judío, Chaim Balamuth.

La madre del futuro papa, Emilia Wojtyla (née Kaczorowska), sostenía la casa como costurera. Su padre, Karol Wojtyla, sirvió en el ejército del emperador Francisco José, y después de que Polonia recuperó la independencia en 1918, se convirtió en funcionario del Comando Suplementario Poviat en Wadowice, siendo un oficial del 12º Regimiento de Infantería.

Karol perdió a todos sus parientes muy temprano. Tenía menos de 9 años cuando murió su madre Emilia, tres años más tarde, su hermano Edmund, un médico que era 14 años mayor, murió, después de trabajar en la Universidad Jagellónica, trabajó en un hospital en Bielsko-Biala y se infectó fatalmente con escarlatina. Su padre (Karol Wojtyla) murió cuando el futuro papa tenía 20 años. La hermana murió en la infancia.

En 1938, el futuro papa comenzó estudios polacos en la Universidad Jagellónica en Cracovia. Cuando las fuerzas alemanas cerraron la Universidad, en septiembre de 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química para ganarse la vida y evitar que lo deportaran a Alemania.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, comenzó a estudiar en un seminario subterráneo, ubicado en las habitaciones del arzobispo Adam Stefan Sapieha en el palacio arzobispal. Fue ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946 por el cardenal Adam Sapieha en la catedral de Wawel y poco después fue a estudiar a Roma.

Después de regresar a Polonia en 1948, fue vicario en una parroquia rural en Niegowic y en otra de Cracovia. Durante todo este tiempo, incluida la guerra, estuvo muy interesado en la buena literatura y el teatro, y cuando fue sacerdote en Cracovia, prestó mucha atención a los estudiantes a los que dedicó un cuidado pastoral especial.

Desde 1954 trabajó como profesor académico en la Universidad Católica de Lublin y estando en el campamento de canoas en Masuria con un grupo de estudiantes de esta universidad se enteró de su nombramiento episcopal el 4 de julio de 1958 como obispo auxiliar de la arquidiócesis de Cracovia. Consagrado obispo el 28 de septiembre del mismo año por el entonces administrador apostólico de Cracovia, el arzobispo Eugeniusz Baziak.

En 1962, al morir el arzobispo Baziak, fue nombrado vicario capitular y el 30 de diciembre siguiente el papa Pablo VI lo consagró arzobispo de Cracovia. El 29 de mayo de 1967 fue nombrado cardenal, lo que lo convirtió en el segundo cardenal más joven de la época, con 47 años de edad.

Junto con el primado polaco, cardenal Stefan Wyszynski, en septiembre de 1978 realizó una histórica visita en nombre del episcopado polaco a Alemania.

A partir del 11 de octubre de 1962, comenzó a tomar parte activa en el Concilio Vaticano II. Se destacan sus puntualizaciones sobre el ateísmo moderno y la libertad religiosa. Realizó una importante contribución a la elaboración de la constitución Gaudium et spes. El cardenal Wojtyla participó también en las cinco asambleas del Sínodo de los Obispos, anteriores a su pontificado.

El 16 de octubre de 1978, en un cónclave en la Capilla Sixtina, 111 cardenales reunidos allí eligieron al arzobispo de Cracovia, de 58 años, 264 sucesor de San Pedro. Fue el primer papa no italiano desde 1523 y el primer polaco y eslavo. Desde entonces, su pontificado fue el de mayor duración en el siglo XX y el tercero en la historia (incluido San Pedro, cuyos años de gobierno en la Iglesia no se conocen exactamente).

El pontificado de Juan Pablo II fue el de más récords en muchos aspectos, por ejemplo, del número de viajes al extranjero fue uno de los líderes mundiales más viajeros de la historia, visitó 129 países durante su pontificado. Hablaba polaco, italiano, francés, alemán, inglés, español, portugués, ucraniano, ruso, croata, esperanto, griego antiguo y latín.

Como parte de su especial énfasis en la llamada universal a la santidad, beatificó a 1.340 personas y canonizó a 483 santos, más que la cifra sumada de sus predecesores en los últimos cinco siglos.

Juan Pablo II emitió 14 encíclicas, la primera titulada Redemptor hominis del 4 de marzo de 1979; la última Ecclesia in Eucharistia del 17 de abril de 2003.

Uno de los documentos más famosos del pontificado fue su undécima encíclica Evangelium vitae (25 de marzo de 1995). Coronó la visión papal del amor, el matrimonio, la familia y, sobre todo, el “valor e integridad de la vida humana” desde la concepción hasta la muerte natural.

Una de las muchas ideas pioneras de Juan Pablo II fue la Jornada Mundial de la Juventud, que se convertiría en uno de los fenómenos de todo el pontificado.

Fue el primer Papa en la historia en hablar de manera tan abierta y amigable sobre los seguidores de otras religiones, y fue el primer papa que cruzó el umbral de una sinagoga. Fue en Roma, el 13 de abril de 1986. El 27 de octubre de 1986, hubo una reunión de oración interreligiosa en Asís. Por invitación de Juan Pablo II a la ciudad de San Francisco llegaron 47 delegaciones que representaban denominaciones cristianas y representantes de otras 13 religiones para rezar por la paz al mismo tiempo.

La muerte de Karol Wojtyla, el 2 de abril de 2005, fue un momento histórico vivido intensamente, no sólo por los católicos sino por el mundo entero. Falleció en la víspera del Domingo de la Misericordia, fiesta que él mismo había establecido habiendo sido hijo espiritual de Santa Faustina Kowalska.

El cardenal argentino Leonardo Sandri, entonces sustituto de la Secretaría de Estado fue el encargado de dar el anuncio: “Queridos hermanos y hermanas, a las 21.37 nuestro querido Santo Padre Juan Pablo II regresó a la casa del Padre. Oramos por él”.

La beatificación llegó en un tiempo récord: 1° de mayo de 2011, cuando fue beatificado por su sucesor Benedicto XVI. Desde hacía un milenio que en la historia de la Iglesia no se veía a un Papa proclamar beato a su predecesor inmediato.

El 27 de abril de 2014, fue proclamado santo por Francisco con Juan XXIII, en una ceremonia donde también estuvo presente el papa emérito Benedicto XVI y que pasará a la historia como la canonización de los “cuatro papas”.+