Jueves 24 de junio de 2021

"En el siglo XIX no hubo franciscano más grande en el país que Esquiú"

  • 13 de mayo, 2014
  • Piedra Blanca (Catamarca)
Con motivo del 188º aniversario del nacimiento del siervo de Dios fray Mamerto Esquiú, el domingo 11 de mayo se celebró en el templo parroquial de San José una misa pidiendo por su pronta beatificación. El presbítero Oscar Tapia, que tuvo a su cargo la homilía, afirmó que en el siglo XIX "no hubo franciscano más grande en el país que el padre Esquiú", e invitó a todos los catamarqueños a conocer más sobre su vida y rezar por su pronta glorificación.
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Con motivo del 188º aniversario del nacimiento del siervo de Dios fray Mamerto Esquiú, el domingo 11 de mayo se celebró en el templo parroquial de San José una misa pidiendo por su pronta beatificación, presidida por el presbítero Julio Murúa, párroco de Piedra Blanca ?ciudad natal de Esquiú- y concelebrada por el presbítero Oscar Tapia, y a la que asistieron la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci; el vicegobernador Dalmacio Mera y el intendente del departamento Fray Mamerto Esquiú, Humberto Valdez.

Durante su homilía, el padre Tapia se refirió al siervo de Dios, que fue obispo de Córdoba, como "un ejemplar hombre, figura del Pastor, modelo de autoridad", que se preocupó por conocer a su pueblo, buscar a los perdidos y llevarlos a la vida de la fe.

"El Señor en su providencia nos ha regalado a los catamarqueños un gran pastor. Un pastor del siglo XIX, un hombre que en una corta vida ha hecho tanto. Era un hombre íntegro, que conocía de filosofía y dominaba las lenguas sin haber salido de Catamarca. Tenía una educación exquisita, tenía un sentido crítico de su tiempo".

Al hacer hincapié en el episcopado de Esquiú, el padre Tapia destacó: "Aceptó por obediencia, y aunque su ministerio fue corto, dejó su vida en él". Asimismo, citó una de las primeras cartas que envió como obispo, en la que monseñor Esquiú decía «Me alegro que Iglesia y Estado, cada uno en su función y sus tareas, podamos trabajar por el bien del ser humano».

Para finalizar su prédica, el sacerdote expresó: "Es una gracia de Dios venir a celebrar el Buen Pastor y honrar a este hombre que nos ha dado Catamarca, que sigue siendo un faro, un guía. Lo tenemos que conocer, porque en el siglo XIX no hubo franciscano más grande en el país que el padre Esquiú".

Para fomentar la pronta glorificación del religioso, el sacerdote invitó a rezar todos los 11 de cada mes. "Con Eucaristía o con la adoración al Santísimo, debemos pedirle al Señor que nos deje honrarlo en los altares. Si se lo pedimos, nos lo va a conceder. Tenemos que pedir más", concluyó.

Al finalizar la Eucaristía, se desarrolló en el mismo templo parroquial el acto protocolar de homenaje a fray Mamerto Esquiú en la tierra que lo vio nacer. La mandataria provincial habló a los presentes y destacó su reciente viaje a Roma y su encuentro con el papa Francisco, a quien le pidió por la pronta beatificación del siervo de Dios fray Mamerto de la Ascensión Esquiú.+