Miércoles 1 de febrero de 2023

El Papa espera visitar el Congo y Sudán del Sur en febrero

  • 2 de noviembre, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Lo expresó Francisco en un encuentro en línea, en el que intercambió preguntas y respuestas con estudiantes africanos.
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El papa Francisco manifestó a estudiantes africanos su esperanza de poder realizar la postergada visita al Congo y Sudán del Sur, en febrero de 2023. El pontífice habló con algunos jóvenes africanos durante el encuentro en línea "Construyendo puentes a través de África", que tuvo lugar este martes 1º de noviembre. 

Guerras, migraciones forzadas, implicación de los jóvenes en la vida política, falta de oportunidades laborales y explotación de los recursos del continente, fueron algunos de los temas sobre los que el pontífice ofreció a los jóvenes africanos criterios de discernimiento y valentía de las nuevas generaciones.

Viviendo el presente, no desde 'alienados', profetizando el futuro sin perder la capacidad de cultivar los sueños, manteniendo siempre la conciencia de ser frutos generados desde una raíz. Así resumió Francisco el mensaje impartido a los jóvenes durante la hora y media que se extendió la conversación digital.

El encuentro fue organizado por la Comisión Pontificia para América Latina, junto con la Universidad Loyola de Chicago, en continuidad con el celebrado el pasado 24 de febrero entre el Papa y estudiantes de América del Norte, Central y del Sur. 

El cardenal Mario Grech, secretario general Sínodo, inauguró el encuentro, recordando la importancia de crear espacios de diálogo con los adultos, siempre, para no perder el 'camino'. La ocasión era también para invitarnos a trabajar juntos, precisamente en el espíritu sinodal, manteniendo vivo el diálogo intergeneracional. 

Los jóvenes que preguntaron al Papa sobre numerosos temas desde varios países del continente (de la República Democrática del Congo a Uganda, de Nigeria a Costa de Marfil, de Kenia a Camerún), buscan el rostro de Cristo en su vida cotidiana y agradecieron en un video realizado para la ocasión, haber tenido una voz amplificada en todo el mundo. 

"Todo el mundo tiene una historia, que puede ser buena o mala. La historia es a menudo una historia dura de pueblos agredidos", explicó Francisco, que se detuvo en la historia de África, que a menudo ha sido también de "esclavitud y explotación, una historia dura". 

Recordó el pontífice la independencia alcanzada por las naciones, aunque en muchos casos el territorio siguió siendo disputado por otros, desde el exterior, por sus recursos. Pero exclamó, "África no existe para ser explotada: tiene una riqueza propia que es una riqueza humana, la riqueza que todos ustedes representan ". El colonialismo dejó dolorosas huellas en este sentido, prevaleciendo los intereses de otros, como sucede con la deforestación de la Amazonía. Es un negocio que rige la explotación y el acoso de los pueblos. 

Cuidado con el "supermercado de la salvación"
Luego hay una petición -que se inspira en la propagación de la pandemia del Covid-19, pero también de otras enfermedades nunca superadas del todo como el ébola o la malaria- de un estudiante preocupado por el avance de las "sectas". El Papa explicó que hoy crece una especie de "supermercado de la salvación", con "una serie de ofrendas religiosas para elegir". Y advirtió que hay que “encontrar el camino en tu corazón, sin intermediarios”. El criterio a seguir para orientarse en este contexto es no dejarse seducir por lo que Francisco definió como "sindicalización religiosa".

Ser fuerte en la unidad
El Papa mencionó además a muchos lugares de África donde las guerras empujan a las poblaciones a buscar refugio en otros lugares. A menudo encuentra la muerte en el Mediterráneo. "Es una tragedia". Recordó a los refugiados que vio en Uganda donde, dijo, quedó impresionado por la espiritualidad de ese pueblo. 

“Sigan siendo fuertes con la fuerza de la unidad”, es la invitación de Francisco que utiliza también cuando reflexiona sobre la falta de oportunidades laborales en muchas regiones de África. 

Al respecto el pontífice alentó a los jóvenes a involucrarse en las cuestiones de sus países: “La no participación de los jóvenes es la muerte de un país”, señaló y teme que la situación social y económica también esté creando una especie de complejo de inferioridad entre los propios jóvenes. "¡Cuántos mártires sociales tenemos! Organícense bien, con cierta prudencia. Y luchen. Adelante con valentía", los alentó Francisco.+