Lunes 8 de agosto de 2022

El Papa a los jóvenes: "trabajen en equipo" en una época de virtualidad y soledad

  • 6 de agosto, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Santo Padre recibió este sábado a los equipos juveniles del movimiento de espiritualidad matrimonial Equipos de Nuestra Señora, y los animó a "formar comunidad y caminar juntos".
Doná a AICA.org

“Cada joven es una esperanza para Jesús: una esperanza de amistad, una esperanza de camino juntos, una esperanza de misión juntos. Y por eso cada uno de ustedes es también una esperanza para la Iglesia”, así lo manifestó el papa Francisco a los miembros del movimiento juvenil de los Equipos de Nuestra Señora a los que recibió este sábado 6 de agosto. 

Dirigiéndose a los jóvenes del movimiento, nacido en Francia en 1938, que propone vivir según los principios de la doctrina católica, "crecer en la relación con Cristo y la Virgen María y en una misión en la vida cotidiana, reuniéndose en equipos, conducidos por una pareja para orar, compartir, discutir y definir objetivos a alcanzar, el Papa reflexionó con ellos sobre las tres palabras que forman su nombre: “Equipo, Nuestra Señora y jóvenes”.

Equipo
Hablando de la experiencia grupal de los jóvenes de Nuestra Señora, el pontífice definió como don “ser parte de una comunidad, de una familia de familias que transmite una fe vivida” y agregó que “todos estamos en una relación, para aprender a formar un equipo. Dios quiso entrar en esta dinámica de relaciones y nos atrae hacia sí en comunidad, dando a nuestra vida un sentido pleno de identidad y pertenencia. Porque el Señor nos salva haciéndonos un pueblo, su pueblo. No dejes que el mundo te haga pensar que es mejor ir solo”.

El Santo Padre advirtió a los jóvenes que “solo” se puede "tal vez alcanzar algún éxito, pero sin amor, sin compañía, sin pertenencia a un pueblo, sin la experiencia invaluable que es soñar juntos, arriesgar juntos, sufrir juntos y celebrar juntos". De ahí la invitación a abrirse, a arriesgarse, a no tener miedo de los demás. Y “si es cierto que hay acoso, abusos, mentiras, traiciones”, añadió, tenemos que preocuparnos más “de defender a las víctimas”. 

De ahí la invitación del Papa de "crecer en equipo" y "en esta era de lo virtual y la consiguiente soledad en la que caen" muchos jóvenes, insta a los grupos juveniles de Nuestra Señora a avanzar en equipo, a construir puentes y hacer equipo.

Nuestra Señora
Luego, insistiendo en la palabra "Nuestra Señora", que recuerda la particular devoción a la Virgen de los jóvenes del movimiento y el deseo de seguir su ejemplo -"poniéndose bajo su protección maternal"- y de comprender su lugar privilegiado en el misterio de Cristo y de la salvación, el Papa señala que cuando se acepta a María en la propia vida, “no se pierde nunca el centro, que es el Señor. Porque María nunca se señala a sí misma, sino a Jesús y a los hermanos”, nos invita siempre a mirar a Cristo. Por eso exhorta a los jóvenes a encomendarse a la Virgen.

“Los animo a vivir en la entrega diaria a la Virgen María, que los ayudará también a crecer como equipo, compartiendo los dones recibidos en espíritu de diálogo y de mutua aceptación. Los ayudará a tener un corazón generoso, a descubrir la alegría del servicio en la gratuidad, como hizo ella cuando iba a visitar a santa Isabel”.

Al respecto Francisco recordó a los jóvenes que el tema de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Lisboa dentro de un año, está tomado de aquí: "María se levantó y se fue rápidamente". Y dijo que le encanta el título de "'Madre con prisa', que no pierde el tiempo para ayudar".

“Levantarse para servir, salir para cuidar de los demás y de la creación: estos son valores típicos de los jóvenes. Los invito a practicarlos mientras se preparan para la JMJ en Lisboa”, animó el Papa.

Joven
Finalmente, la tercera palabra: "joven". El Papa lo utiliza para afirmar que "el futuro es de los jóvenes", pero que es necesario tener "alas para volar, soñar, crear" y "raíces para recibir la sabiduría de los mayores", permanecer unidos a los abuelos, a sus raíces, porque si no puedes hablar con tus abuelos no podrás volar. 

Al final de su discurso, Francisco dirige su pensamiento a los adultos que siguen a los jóvenes de los Equipos de Nuestra Señora: matrimonios y sacerdotes asistentes.

Creo que es una gran alegría para ustedes recibir y acompañar a estos jóvenes. Sean testigos de ellos, con humildad y sencillez. Testigos del amor a Cristo y a la Iglesia, testigos de la escucha y del diálogo, testigos del servicio gratuito y generoso, testigos de la oración. Gracias por su presencia junto a los jóvenes: por el tiempo y el cuidado que les dedican”.+