Viernes 12 de agosto de 2022

El Gobierno ruandés cerró ocho mil iglesias en los últimos siete meses

  • 3 de agosto, 2018
  • Kigali (Ruanda)
Siguiendo una orden del gobierno, ocho mil iglesias fueron cerradas en los últimos siete meses en Ruanda. La decisión de reducir el número de lugares de culto cristianos y musulmanes en el país prevé la clausura de los establecimientos que no reúnan las condiciones de seguridad y sanitarias necesarias para continuar sus actividades. Los cristianos ruandeses (católicos y protestantes), quienes constituyen el 90% de la población, denuncian que el gobierno está utilizando la nueva ley para justificar el cierre de iglesias y mezquitas.
Doná a AICA.org
Siguiendo una orden del gobierno, ocho mil iglesias fueron cerradas en los últimos siete meses en Ruanda. La decisión de reducir el número de lugares de culto cristianos y musulmanes en el país prevé la clausura de los establecimientos que no reúnan las condiciones de seguridad y sanitarias necesarias para continuar sus actividades. Los cristianos ruandeses (católicos y protestantes), quienes constituyen el 90% de la población, denuncian que el gobierno está utilizando la nueva ley para justificar el cierre de iglesias y mezquitas.

"¿Cerrar las iglesias y establecer criterios para convertirse en ministros es, realmente, una solución adecuada al problema de la religión en África?" cuestionó el padre Donald Zagore, teólogo de las Sociedades Misioneras Africanas, quien señaló a la Agencia Fides que ésta podría ser una alternativa, pero habrá que prestar atención a las repercusiones que esa decisión podría tener sobre la naturaleza fundamental de la dinámica religiosa.

La libertad religiosa es reconocida como un derecho por el artículo 37 de la Constitución de Ruanda de 2003, pero según denuncia la organización World Monitor Watch, las referencias a la religión cristiana han sido eliminadas del preámbulo a la Constitución. Además, durante la conmemoración del genocidio ningún sacerdote o pastor puede intervenir, a no ser que el acto sea organizado por una iglesia, y en las oficinas públicas no se permiten los encuentros para orar.

Según fuentes del Gobierno, las autoridades han decidido cerrar los lugares de culto, en vista de lo que consideran una construcción elevada de iglesias por número de habitantes. Sin embargo, no ha sido tomada en cuenta la alta fragmentación de las aldeas en Ruanda, que están pobladas por un número pequeño de personas. Adicionalmente, muy a menudo, estos pueblos se encuentran a muchos kilómetros uno del otro, y ante la falta de infraestructura que permita conectarlos, los habitantes deciden construir iglesias locales, para evitar caminar 20 kilómetros sólo para ir a misa.

Recientemente, una iglesia fue cerrada cuando se celebraba un matrimonio y los invitados tuvieron que abandonar la ceremonia, señala el portal cristiano World Monitor Watch; mientras que una comunidad cristiana tuvo que suspender las actividades en el vestíbulo de una escuela, sitio elegido por la falta de iglesias cercanas, debido a que el centro educativo tenía la puerta principal en madera y no metal. +