Lunes 4 de julio de 2022

El celibato es una vocación al amor, recuerda Mons. Torrado

  • 28 de mayo, 2014
  • Santiago del Estero (AICA)
El obispo auxiliar de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado Mosconi, reflexionó sobre el celibato luego de que el papa Francisco afirmara en su viaje de regreso a Roma que esta condición de los sacerdotes y obispos no es un dogma de fe, aunque sí un "don para la Iglesia" que él aprecia mucho. El prelado también afirmó que el celibato es un estilo de vida que tiene que ver con vivir para los demás, no como "funcionarios" ni "solterones", sino entregado totalmente al pueblo de Dios.
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El obispo auxiliar de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado Mosconi, reflexionó sobre el celibato luego de que el papa Francisco afirmara en su viaje de regreso a Roma, luego de su viaje apostólico a Tierra Santa, que esta condición de los sacerdotes y obispos no es un dogma de fe, aunque sí un "don para la Iglesia" que él aprecia mucho.

Monseñor Torrado explicó que la mayoría de los célibes viven su condición "con mucha alegría", ya que se sienten consagrados totalmente al Señor y a su pueblo.

"Tras largos años de discernimiento en el seminario hemos elegido esta vocación con total libertad ?recordó-. Valoramos la belleza de la vocación matrimonial, pero creemos que hemos sido elegidos para otra forma de amor y la abrazamos con alegría. Lo hacemos siguiendo el ejemplo de Jesús que quiso para sí una vida célibe y que llamó a los suyos a dejarlo todo por su Reino".

El obispo sostuvo que el celibato, vivido en alegría, se vuelve "un anuncio radiante del Reino de Dios y una fuente inagotable de crecimiento humano ampliando la medida del amor que dilata el corazón para que abrace a la humanidad entera".

El prelado también afirmó que el celibato es un estilo de vida que tiene que ver con vivir para los demás, no como un "funcionario", sino entregado totalmente al pueblo de Dios: "Los sacerdotes expresamos nuestra conciencia de consagrados, de haber sido elegidos y tomados por Dios al servicio de su pueblo. No como solterones, sino como esposos de la Iglesia".

"Nuestro tiempo y nuestra vida ya no nos pertenecen ?agregó-. Por el celibato somos para Dios y para la Iglesia. No nos pertenecemos a nosotros mismos, ya nuestra vida ha sido ofrendada a Dios y a su pueblo. En la ordenación sacerdotal nuestra ofrenda ha sido tomada. No somos burócratas que cumplimos con nuestro deber y volvemos a nuestras cosas. Por eso los sacerdotes fieles y entregados no debemos reclamar una vida privada porque toda nuestra vida ya ha sido ofrendada a la Iglesia".

Monseñor Torrado insistió en que ser esposos de la Iglesia "implica estar con el corazón indiviso en el ministerio", lo que supone estar en cada misión como si fuera lo único importante.

Referencias históricas sobre la cuestión del celibato
El obispo trazó un recorrido por las diversas prácticas canónicas de la Iglesia. Recordó que en las Iglesias orientales los hombres casados pueden ser ordenados sacerdotes. Esta práctica es considerada como legítima desde tiempos remotos y estos presbíteros ejercen su ministerio dentro de sus comunidades. Sin embargo, en las Iglesias orientales, los obispos son elegidos únicamente entre los célibes y son numerosos los presbíteros que libremente escogen el celibato por el Reino de Dios.

En la Iglesia latina, el celibato sacerdotal se remonta a los primeros siglos de la Iglesia, como está testimoniado en el concilio de Elvira (año 295-305), en el concilio de Letrán en el siglo XII, en el concilio de Trento en el siglo XVI y en el Concilio Vaticano II.
Durante toda la historia de la Iglesia se ha tenido al celibato en una alta estima como un modo de imitar a Jesús célibe y de entender el ministerio sacerdotal con una exigencia que implica la entrega total e indivisa de toda la vida por el Reino de Dios.

Tanto en Oriente como en Occidente, quien recibe el sacramento del orden no puede contraer matrimonio. Es decir que pueden escogerse hombres casados para el sacerdocio, pero es totalmente contrario a la tradición que los que ya son sacerdotes se puedan casar.+