Martes 17 de mayo de 2022

El Calir repudió la creciente violencia e intolerancia religiosa en el mundo

  • 12 de julio, 2016
  • Buenos Aires (AICA)
El Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (Calir) expresó su repudio frente a la creciente violencia e intolerancia religiosa, que en los últimos días se hizo más evidente con los actos criminales masivos perpetrados en el mundo, y en los que fueron "masacrados en forma indiscriminada, con extrema crueldad, fieles de diversas confesiones religiosas, sucedidos tanto en lugares sagrados como en reuniones multitudinarias o lugares públicos". Y advirtió que "no alcanza ? nunca alcanzó, en verdad ? con la mera condena, por más explícita y contundente que esta sea".
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El Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (Calir) expresó su repudio frente a la creciente violencia e intolerancia religiosa, que en los últimos días se hizo más evidente con los actos criminales masivos perpetrados en el mundo, y en los que fueron "masacrados en forma indiscriminada, con extrema crueldad, fieles de diversas confesiones religiosas, sucedidos tanto en lugares sagrados como en reuniones multitudinarias o lugares públicos".

Tras condenar "una vez más, severa y plenamente, todos y cada uno de estos hechos" declaró que "significan un ataque extremo y terminal contra la libertad religiosa de todas las personas, de cualquier confesión, creencia, religión y de cualquier nacionalidad, raza o cultura a la que las víctimas pudieren pertenecer".

"La libertad religiosa en todo el mundo, ya de por sí restringida y hasta negada en muchos países y lugares del planeta alcanza, con estos hechos, que merecen el calificativo más severo que pueda hallarse, una situación de puesta en peligro, de limitación total, plena, intolerable, que implica la necesidad de una concreta toma de conciencia por parte de toda la humanidad", sostuvo.

El Calir ratificó que "no alcanza ? nunca alcanzó, en verdad ? con la mera condena, por más explícita y contundente que esta sea".

La declaración lleva la firma del presidente del Calir, Raúl Scialabba, y el secretario, Luis Mendiola.

Texto de la declaración
El Consejo Argentino para la Libertad Religiosa observa con profunda preocupación la creciente multiplicación de actos criminales masivos en varios países del mundo, de todos los continentes, en el que son masacrados en forma indiscriminada, con extrema crueldad, fieles de diversas confesiones religiosas, sucedidos tanto en lugares sagrados como en reuniones multitudinarias o lugares públicos.

A ello se suma la comisión de ejecuciones criminales difundidas por diversos medios en los que se exhibe extrema brutalidad y crueldad al asesinar personas. La sola pertenencia a una confesión distinta de la de los asesinos, o a una nacionalidad o profesión, bastan para ser víctima en asesinatos exhibidos en su ejecución con una perversidad inhumana.

Tal exhibicionismo, por demás, se realiza invocando pretendidas justificaciones de carácter religioso, con un nivel de crudeza tal que alcanza límites no vistos desde hace décadas. Además, se ha visto atribuirse hechos criminales realizados por otros individuos, no directamente relacionados con organización alguna, haciéndolo con un sentido de oportunismo ideológico de propaganda que desafía toda credibilidad y sensatez.

Calir, al condenar una vez más, severa y plenamente, todos y cada uno de estos hechos declara que entiende que ellos significan, además, un ataque extremo y terminal contra la libertad religiosa de todas las personas, de cualquier confesión, creencia, religión y de cualquier nacionalidad, raza o cultura a la que las víctimas pudieren pertenecer.

La libertad religiosa en todo el mundo, ya de por sí restringida y hasta negada en muchos países y lugares del planeta alcanza, con estos hechos, que merecen el calificativo más severo que pueda hallarse, una situación de puesta en peligro, de limitación total, plena, intolerable, que implica la necesidad de una concreta toma de conciencia por parte de toda la humanidad.

No alcanza ? nunca alcanzó, en verdad ? con la mera condena, por más explícita y contundente que esta sea.

Al igual que con otros fundamentales derechos humanos, como el de la vida misma, directamente amenazados por estos monstruosos crímenes, el derecho a la libertad religiosa, en sí y por sí mismo, debe ser sostenido, protegido, defendido como el que más, por todos, es decir, por las personas, por los Estados y por las organizaciones internacionales, y no menos, por todas las confesiones religiosas no solo por aquellas cuyos fieles padecen estos hechos criminales.

No debe tolerarse asesinato o crimen alguno, de cualquier naturaleza, con pretensión alguna de justificarse por cualquier religión que se trate. Todos los homicidios, individuales o de masa, son totalmente incompatibles con cualquier religión.

Informes: www.calir.org.ar.+