Viernes 2 de diciembre de 2022

Dos nuevos sacerdotes para Catamarca en el Año de la Fe

  • 15 de octubre, 2012
  • San Fernando del Valle de Catamarca (AICA)
En el santuario y catedral basílica de la Virgen del Valle se llevó a cabo la ordenación sacerdotal de los diáconos Luis Eduardo Delgado y Lucas Gastón Segura Villagrán, quienes recibieron el orden sagrado de manos del obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, quien expresó que "la Iglesia diocesana adhiere con júbilo al feliz llamado del Santo Padre de abocarnos a profundizar en el don de la Fe, cuyo centro es la persona de Jesucristo".
Doná a AICA.org
Luis Eduardo Delgado y Lucas Gastón Segura Villagrán recibieron el orden sagrado de manos del obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, quien estuvo acompañado por sacerdotes del clero local y de la arquidiócesis de Tucumán, además de los fieles que colmaron la catedral y basílica de Nuestra Señora del Valle.

Los candidatos a recibir el Sacramento del Orden Sagrado fueron llamados y respondieron "presente". El responsable de la Pastoral Vocacional en la diócesis de Catamarca, presbítero Julio Ávalos, pidió para ellos la ordenación, preguntando el Obispo si estaban preparados y si reunían los requisitos para ser presbíteros, a lo que respondió afirmativamente.

El canciller y secretario de la diócesis, presbítero Juan Olmos, leyó el decreto a través del cual el pastor diocesano dispuso la ordenación presbiteral de los diáconos Delgado y Segura.

Luego de esta parte del rito de la celebración, monseñor Urbanc agradeció en la homilía a los padres y las familias de los ordenandos por haber permitido que los dos jóvenes descubrieran el llamado del Señor.

Asimismo, agradeció al Seminario Mayor Arquidiocesano de Tucumán por dar lugar a los dos jóvenes, que se formaron en aquella provincia.

Al dirigirse a los nuevos sacerdotes, el prelado les dijo: "El Espíritu Santo descenderá sobre ustedes y los ungirá para llevar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones heridos, para liberar a los cautivos del mal, para consolar a los atribulados, para cambiar el luto en alegría, el abatimiento en cantos de alabanza y para proclamar el año de gracia del Señor".

"Por tanto ?continuó el prelado- velen por ustedes y por todo el rebaño que el Espíritu Santo les confiará para apacentarlo, ya que el Señor Jesucristo lo adquirió a precio de su sangre. Sean conscientes que la tarea es ardua puesto que vivimos tiempos donde impera el demoníaco relativismo, dentro y fuera de nuestra amada Iglesia".

Monseñor Urbanc los exhortó a que "no dejen de encomendarse al Señor y a la Palabra de su Gracia para que sepan discernir lo bueno, lo noble, lo que sirve a la edificación y santificación de todos, a fin de que lleguen a participar de la heredad prometida a los fieles servidores".

En otro tramo de la celebración, el prelado expresó que "nuestra Iglesia diocesana adhiere con júbilo al feliz llamado del Santo Padre, Benedicto XVI, de abocarnos a profundizar en el don de la Fe, cuyo centro es la Persona de Jesucristo".

La celebración prosiguió con el gesto de postración de los ordenandos, quienes extendidos en el suelo, boca abajo, mostraron su disposición de total entrega a Dios, acompañados por la oración del obispo, los sacerdotes, religiosos y laicos, mediante el cántico de las letanías.

Luego, el obispo los ordenó imponiéndoles las manos, gesto que repitieron posteriormente y a continuación fueron revestidos con la casulla. Monseñor Urbanc culminó el rito al ungir sus manos para que puedan celebrar la Eucaristía, y les entregó los atributos propios de su nuevo ministerio.

Concluido el rito de ordenación, los flamantes sacerdotes fueron abrazados por el obispo, familiares, amigos y sus hermanos sacerdotes en medio de prolongados aplausos y cantos de gratitud a Dios, e inmediatamente se ubicaron en el altar y concelebraron la santa misa con el obispo.

Al término de la Eucaristía, los nuevos presbíteros saludaron en el atrio a la gran cantidad de fieles que les besaron sus manos consagradas.

A partir de ahora, Lucas Gastón Segura continuará su labor pastoral como vicario parroquial de San Roque, en Recreo, departamento La Paz, mientras que Luis Eduardo Delgado cumplirá iguales funciones en Nuestra Señora del Rosario, en Hualfín, departamento Belén. En las mencionadas comunidades colaboraron como diáconos. +

Primera misa

El sábado a las 20, el flamante sacerdote Lucas Segura presidió su primera misa en la parroquia Santa Rosa de Lima, ubicada en la intersección de avenida Virgen del Valle y calle Rojas.

La Santa Misa fue concelebrada por el vicario general de la diócesis, presbítero Julio Quiroga del Pino, el párroco anfitrión, presbítero Manuel Bulacio, y el vicario parroquial, presbítero Angel Nieva.