Martes 24 de mayo de 2022

Dos años y medio de cárcel a un converso al cristianismo

  • 25 de septiembre, 2013
  • Taunat (Marruecos)
Un hombre marroquí fue condenado por el Tribunal de Taunat, en el centro de Marruecos, a dos años y medio de prisión por abandonar la religión musulmana y tratar de evangelizar a un menor. El hombre, de treinta años de edad, fue arrestado el 28 de agosto por las autoridades locales, que le confiscaron libros, revistas y CDs con material de evangelización. El presidente de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en la región de Fez-Taunat, Mohamed Ulad Ayad, dijo que el joven Mohamed el Baladi fue condenado por "convertirse a la religión cristiana y quebrantar la fe de un musulmán" al intentar convertir a un menor al cristianismo.
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Un hombre marroquí fue condenado por el Tribunal de Primera Instancia de Taunat, en el centro de Marruecos, a dos años y medio de prisión por abandonar la religión musulmana y tratar de evangelizar a un menor, informó la agencia española Efe.

El hombre, de treinta años de edad, fue arrestado el 28 de agosto por las autoridades locales, que le confiscaron libros, revistas y CDs con material de evangelización.

El presidente de la sección de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en la región de Fez-Taunat, Mohamed Ulad Ayad, explicó a Efe que el joven Mohamed el Baladi fue condenado por "convertirse a la religión cristiana y quebrantar la fe de un musulmán" al intentar convencer a un menor de que se convirtiera al cristianismo.

Ulad Ayad añadió que el condenado, que trabaja de vendedor ambulante, confesó ante el juez que se convirtió al cristianismo. El representante de la AMDH calificó al juicio de "una violación de la Declaración Universal de los derechos humanos" y añadió que la asociación contempla contactar a la familia del condenado para apelar el veredicto.

La evangelización cristiana está prohibida en Marruecos, país donde el Islam es la religión oficial del Estado, y es castigado con penas de entre 6 meses y tres años de prisión y una multa de 500 dirhams (45 euros). En el caso de los extranjeros (generalmente protestantes) que tratan de evangelizar a musulmanes, el gobierno marroquí suele expulsarlos de su territorio.+