Viernes 17 de septiembre de 2021

Diálogo y cultura del encuentro, recomienda Francisco a los líderes brasileños

  • 27 de julio, 2013
  • Río de Janeiro (Brasil)
El papa Francisco mantuvo el sábado 27 de julio un encuentro con más de dos mil políticos y líderes de la sociedad local, a quienes les transmitió el pedido de afrontar el futuro atendiendo a la originalidad de su tradición cultural, con responsabilidad solidaria y en diálogo constructivo. Les pidió evitar el elitismo y erradicar la pobreza. Al final, hizo un fuerte llamamiento al diálogo constructivo, cuando abundan las protestas y manifestaciones contra la corrupción.
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El papa Francisco mantuvo el sábado 27 de julio un encuentro con varios representantes de la sociedad civil y el mundo de la política en el Teatro Municipal de Río de Janeiro, en uno de los actos más esperados por la sociedad brasileña, en medio de protestas y manifestaciones que reclaman cambios estructurales y ampliación de derechos para los sectores postergados.

A las 11, Francisco ingresó en el complejo ubicado en el barrio de Cinelândia con representantes de diversos sectores de la sociedad civil brasileña, como líderes políticos -entre los que estaba la presidenta, Dilma Roussef-, intelectuales, diplomáticos, artistas y funcionarios que participan activamente en la vida de la ciudad y del país. Estuvo acompañado por el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarsicio Bertone, y el arzobispo de Río de Janeiro, monseñor Orani Joao Tempesta.

Con 2.000 butacas ocupadas y tras una actuación musical, el Santo Padre se disculpó por expresarse en español, ya que deseaba transmitir "lo que llevo en el corazón" de manera clara. Les transmitió que están llamados a afrontar el futuro de su país atendiendo a la originalidad de su tradición cultural, con responsabilidad solidaria y en diálogo constructivo.

El obispo de Roma destacó la "savia" que inyectó la Iglesia Católica a través de los 500 años de historia del Brasil , y pidió que la actuación de ésta "sea valorada en toda su plenitud".

En referencia a las manifestaciones que ganaron el espacio público en las megalópolis durante junio, Francisco indicó que los dirigentes del país deben fundar su actividad en la "humanización integral" y la "cultura del encuentro y de la relación". También dejó un mensaje para los intelectuales que desatienden la piedad del pueblo: "aquí convergen la fe y la razón, la dimensión religiosa con los diferentes aspectos de la cultura humana: el arte, la ciencia, el trabajo, la literatura... El cristianismo combina la trascendencia y la encarnación; revitaliza siempre el pensamiento y la vida ante la frustración y el desencanto que invaden el corazón y se propagan por las calles".

En otro momento, dedicó palabras a la responsabildiad social: habló de las nuevas generaciones, a quienes deben procurar sustento con una visión ética de la economía y la política. Les pidió evitar el elitismo y erradicar la pobreza. Les recordó que las desviaciones que genera la corrupción datan de miles de años atrás, y les lanzó: "Los gritos que piden justicia continúan todavía hoy".

También les pidió no caer en la desesperanza: "Quien desempeña un papel de guía debe tener objetivos muy concretos y buscar los medios específicos para alcanzarlos, pero puede haber el peligro de la desilusión, la amargura, la indiferencia, cuando las expectativas no se cumplen. La esperanza impulsa a ir siempre más allá, a emplear todas las energías y capacidades en favor de las personas para las que se trabaja, aceptando los resultados y creando las condiciones para descubrir nuevos caminos, entregándose incluso sin ver los resultados, pero manteniendo viva la esperanza".

Al final, hizo un fuerte llamamiento al diálogo constructivo: "Entre la indiferencia egoísta y la protesta violenta, siempre hay una opción posible y es el diálogo. Cuando los líderes de los diferentes sectores me piden un consejo, mi respuesta es siempre la misma: Diálogo, diálogo, diálogo. El único modo de que una persona, una familia, una sociedad, crezca; la única manera de que la vida de los pueblos avance.

Al término del encuentro, unos 20 participantes entre ellos y representantes del cuerpo diplomático y distintas confesiones religiosas saludaron a Francisco.+

Texto completo del del discurso papal