Sábado 10 de abril de 2021

Comprometidos ante un nuevo desafío educativo

  • 18 de febrero, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
La Vicaría de Educación de la arquidiócesis de Buenos Aires envió una carta a las comunidades educativas con ocasión del comienzo de un nuevo año escolar.
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Con el título “Comprometidos ante un nuevo desafío educativo”, la Vicaría de Educación de la arquidiócesis de Buenos Aires se dirigió a las comunidades educativas de la ciudad de Buenos Aires a través de una carta.

En el comienzo de un nuevo año escolar,  recordaron que “el 2020 ha sido un año muy complejo, plagado de dolor, temores e incertidumbres para toda la humanidad”. En las escuelas, durante ese tiempo, “se siguió trabajando con firmeza y dedicación para acompañar de la mejor manera posible a los niños y adolescentes, los ‘preferidos’ de Jesús”. 

“En ellas se vivieron cuantiosas situaciones de entrega, servicio, dedicación, profesionalismo y entusiasmo. Por esto queremos dar gracias a todos y cada uno de los actores (docentes, no docentes, familias, chicos) que con su esfuerzo han hecho que podamos llegar hasta aquí”.

Hoy, reconocieron, “estamos ante un nuevo e inmenso desafío”. Y añadieron: “Sabemos que los chicos, los maestros, las familias ‘necesitamos del regreso a la presencialidad en la escuela’, ese espacio físico de encuentro en donde se producen tantos ‘milagros’ de aprendizaje, de socialización, de crecimiento integral personal y comunitario”. 

“Es mucho lo que se aprendió pero también mucho lo que se perdió, de modo más profundo aún en aquellos que viven situaciones menos favorecidas, y que fueron más fuertemente golpeados por esta pandemia, al tener menos recursos para afrontarla.  Hay demasiado por recuperar y por construir”.

“Hoy estamos esperanzados. Retornamos a la presencialidad que los chicos necesitan en la escuela, porque lo que dentro de ella acontece es esencial para sus vidas”, aseguraron, al tiempo que reconocieron: “No será sencillo. Debemos cuidar prioritariamente todas las pautas sanitarias”. 

Por eso, animaron a gobernantes, educadores, familias, chicos, “a poner lo mejor de cada uno para hacerlo posible en forma siempre cuidada y progresiva conforme con las diversas condiciones que cada comunidad educativa vaya considerando”. 

“Queremos comprometernos a recorrer este camino extremando las medidas y precauciones, cada uno desde el lugar que le toca, ya sea arbitrando medios, proporcionando recursos, estableciendo estrategias, velando porque se cumplan las pautas, cuidando a los que lo necesitan y a sí mismos en el cumplimento de cada rol”, expresaron, y citando al papa Francisco, recordaron que “todos estamos en una misma barca” y el Señor con nosotros. 

“La tarea será ardua, pero estamos a la altura para afrontarla con responsabilidad, entrega, flexibilidad y confianza”, sostuvieron. “Ponemos bajo el amparo de María, Nuestra Buena Madre, a todas las comunidades educativas de nuestra Ciudad, para que Ella las proteja con su infinita ternura en esta misión”, concluye la carta, firmada por el delegado episcopal de la Vicaría Pastoral de Educación, presbítero Pablo Corbillón. +