Viernes 30 de julio de 2021

Mons. Ñáñez: "Estamos ante el comprometedor horizonte de la pastoral ordinaria"

  • 19 de agosto, 2020
  • Córdoba (AICA)
El arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos José Ñáñez, presentó una carta pastoral titulada "Estamos ante el comprometedor horizonte de la pastoral ordinaria".
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Con el título “Estamos ante el comprometedor horizonte de la pastoral ordinaria”, el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos José Ñáñez, presentó una carta pastoral que se suma a la publicada en el marco del jubileo por la creación de la arquidiócesis.

En esta oportunidad, el prelado brinda algunas sugerencias e inquietudes “que se desprenden de las circunstancias históricas y eclesiales que nos han tocado y nos tocan vivir, con el fin de orientar el posible desarrollo de nuestra vida eclesial y la futura organización de las estructuras de servicio en nuestra arquidiócesis ”, detalla.

Tal como lo hizo en su anterior publicación, y en el marco del 450 ° aniversario de la creación de la Iglesia local, monseñor Ñáñez destacó la importancia de recordar con gratitud el pasado, vivir con pasión el presente y abrirse con confianza al futuro.

Ante la pandemia del coronavirus, el arzobispo consideró que el Sínodo realizado en la arquidiócesis fue “importante y providencial”, porque “las orientaciones y lineamientos, y las propuestas, fueron poniendo de relieve progresivamente su potencial fecundidad para la labor evangelizadora en el momento actual ”.

En ese sentido, destacó también la importancia de los discernimientos y elecciones que se realizaron, en un clima “de auténtica sinodalidad”, y de un testimonio y un modo de vivir evangélico “que invite, que motive y que anime a abrazarlo”.

“El anuncio del Evangelio es ciertamente para todos, pero está dirigido con especial dedicación a los que padecen distintos tipos de carencias, soledades, sufrimientos o enfermedades”, señaló.

En cuanto a vivir con pasión el presente, monseñor Ñáñez se refirió en su carta al momento misionero y sus motivaciones. En los comienzos de este momento, planteó: “¿por qué emprender y llevar adelante esta tarea, el comprometedor desafío de este momento? Simplemente, por seguir a Jesús, por cumplir su mandato: ‘Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos’; por la alegría de compartir ese precioso tesoro que es el Evangelio, que humaniza y que lleva a plenitud toda existencia humana; también, porque no podemos ni debemos callar lo que hemos visto y oído”, afirmó.

“Y sobre todo porque estamos convencidos de que al recorrer ese camino, junto a muchos hermanos en la fe, tendemos decididamente con ellos a la meta a la cual el Señor nos llama: a la santidad”, añadió.

“El XI Sínodo nos invitó a ser de veras esos “odres nuevos”, es decir, a tener corazones renovados, flexibles, abiertos a los nuevos desafíos del momento actual. Estar dispuestos a afrontar los cambios y las transformaciones que sean menester para que el testimonio y el anuncio del Evangelio lleguen con nitidez a todos”, exhortó el pastor de Córdoba.

Por último, sobre “abrirse con confianza al futuro”, el arzobispo planteó la adecuación de las estructuras de servicio y de las tareas pastorales en la arquidiócesis. En ese  marco, llamó a pensar en el número de parroquias, los modos de asistencia y atención que brindarán, su ubicación, sus límites. Por otra parte, la posibilidad de constituir “unidades pastorales”, la constitución de consejos pastorales y de asuntos económicos, las comisiones zonales, las estructuras diocesanas al servicio de las parroquias.

En el marco de esta situación de pandemia, llamó también a aprovechar la creatividad que se puso de relieve en este tiempo, para superar esquemas demasiado clericales, profundizando especialmente en la formación inicial y permanente de los ministros ordenados, sacerdotes y diáconos permanentes.

Finalmente, destacó la importancia de crecer en la animación de la participación e integración de la vida consagrada en el camino diocesano; dar lugar a los laicos, buscando incorporar a los jóvenes que son “el hoy de la Iglesia” y que pueden aportar mucho en temas como la comunicación y las redes sociales; así como de hacer hincapié en la capacitación, la formación y la atención de agentes pastorales, catequistas, ministros de la caridad y ministros extraordinarios de la Comunión. Por otra parte, exhortó al trabajo conjunto entre los movimientos de la arquidiócesis.

“El desafío de llegar a ser verdaderamente“ odres nuevos ”demandará a todos un esfuerzo sostenido. Las transformaciones en las estructuras de servicio y en los modos de trabajar no se logran instantáneamente. Es necesario ejercitarse en una serena paciencia y en una constancia inquebrantable ”, aseguró.+

» Texto completo de las cartas pastorales (PDF)