Viernes 3 de diciembre de 2021

A 39 años del fin de la guerra de Malvinas, Mons. Olivera rezó por los caídos, los veteranos y la paz

  • 15 de junio, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
El obispo castrense de la Argentina, monseñor Santiago Olivera, encabezó el 14 de junio una invocación religiosa en el 39 aniversario del fin de la Guerra de Malvinas.
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En un acto presidido por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, en el marco del 39° aniversario del fin de la Guerra de Malvinas, el obispo castrense de la Argentina, monseñor Santiago Olivera, presidió una invocación religiosa.

El acto tuvo lugar en la mañana del 14 de junio en el ámbito del edificio Libertador, sede del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Allí, el prelado pidió especialmente "por la paz, por los veteranos y sus familias", e hizo presentes "con dolor y a la vez con orgullo patriótico a los caídos".

A la ceremonia en reconocimiento a los veteranos de guerra asistieron la ministra de Seguridad, Sabina Frederic; el ministro de Cultura, Tristán Bauer; el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería, Daniel Filmus. Acompañaron también el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Juan Martín Paleo; el obispo castrense de la República Argentina, monseñor Santiago Olivera; el jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino, general de división, Agustín Cejas; el jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina, vicealmirante Julio Guardia; el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier mayor Xavier Isaac.

Además estuvieron el director nacional de la Gendarmería Nacional Argentina, comandante general Andrés Servino; el prefecto nacional Naval, prefecto general Mario Farinón; veteranos de guerra e invitados especiales. Tras la entonación del Himno Nacional Argentino, el ministro de Defensa junto con el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y los jefes de Estado Mayores Generales, procedieron al encendido de la llama de la vigilia que nos acompañará a conmemorar el próximo año, el 40° aniversario de la Guerra de Malvinas.

Seguidamente, monseñor Santiago Olivera realizó la invocación religiosa. “Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos, porque reconocemos que nuestra historia y nuestra Patria, tiene semilla del Evangelio”, expresó en la oración, añadiendo luego: "La historia habla de procesos. Estos días que recordamos, son días de heroicidad y valentía, de humildad, de sencillez y de honra”.

“Virgen de Luján, Madre de nuestra Argentina, asístenos con tu amor de Madre, alcánzanos siempre de tu Hijo la disponibilidad y prontitud para trabajar por el bien común, la verdad y la justicia, sin miedos ni cobardías”, rezó el prelado. A la invocación le siguieron distintos mensajes de veteranos que representaron a cada una de las Fuerzas protagonistas en la Guerra. Para finalizar el acto, se dirigió a los presentes el ministro de Defensa.

Invocación religiosa
“Jesucristo Señor de la historia, te necesitamos”.

Porque reconocemos que nuestra historia y nuestra Patria, tiene semilla del Evangelio, es que acudimos hoy a Ti,
Nos sentimos heridos y agobiados, pero a la vez valientes y decididos.

En este día en que el dolor por la muerte y la guerra vuelven a la memoria, rezamos desde el corazón y renovamos por ello nuestra fe.

Te pedimos especialmente por la paz, por los veteranos y sus familias, y hacemos presente con dolor y a la vez, con orgullo patriótico a los caídos.

La historia habla de procesos. Estos días que recordamos, son días de heroicidad y valentía, de humildad, de sencillez y de honra.

Algunos lucen hoy el orgullo de la defensa de nuestra tierra, que es Patria, otros aguardan la resurrección, siendo prenda y eterno recuerdo de lo nuestro, que mereció por ello la entrega de la vida “hasta el extremo”.

Virgen de Luján, Madre de nuestra Argentina, asístenos con tu amor de Madre, alcánzanos siempre de tu Hijo, la disponibilidad y prontitud para trabajar por el bien común, la verdad y la justicia, sin miedos ni cobardías.

Y que la Bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre todos nosotros, nuestras familias y nuestra República Argentina. Amén.+