Los cardenales compartieron "preocupaciones y esperanzas" sobre las "condiciones de conflicto y crisis en el mundo", basándose en sus realidades.
Con el rito de la "recognitio" se corroboró que su estado es igual a cuando se cerró tras el último Jubileo y, por tanto, que está preparada para ser reabierta el 24 de diciembre.
Lo hizo en un seminario sobre América Latina y el clima. El pontífice recordó que los signos del cambio climático "no se pueden ocultar ni disfrazar" y advirtió que los más afectados son los pobres.
Así lo definió el Card. Re durante la ceremonia en la basílica de San Pedro. Estuvieron presentes representantes de otras religiones, especialmente musulmanes. El Papa presidió dos de los ritos.