León XIV destacó el papel de los capellanes militares como servidores de la paz y animó a que el Evangelio inspire la misión de las Fuerzas Armadas en favor del bien común.
El patriarca caldeo de Bagdad expresó su preocupación por los ataques que afectan a Iraq y pidió a los líderes religiosos alzar la voz por la paz y promover la vía diplomática.