Miércoles 10 de agosto de 2022

La Cancillería y la Secretaría de Culto presentaron el libro prologado por el Papa

  • 15 de julio, 2022
  • Buenos Aires (AICA)
El canciller Santiago Cafiero destacó que "la esperanza es una construcción colectiva" al presentar "Diálogos Fraternos", con reflexiones de pensadores a partir de la encíclica Fratelli tutti.
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La Secretaría de Culto de la Nación presentó el 14 de julio el libro “Diálogos Fraternos”, prologado por el papa Francisco y con textos redactados por pensadores y dirigentes de los ámbitos cultural, social y religioso, durante un acto en el Salón Libertador del Palacio San Martín, del barrio porteño de Retiro.

El libro es una edición bilingüe, en castellano y en inglés, en 183 páginas. Está impreso en papel de muy buena calidad, con fotos en color de los colaboradores, y tapa dura, con una ilustración del artista plástico Alejandro Marmo.  

El canciller Santiago Cafiero encabezó la presentación destacando que “fraternidad y diálogo son ideas vigorosas que apuntan a concretar la paz y la justicia. Y Fratelli tutti, la carta encíclica del papa Francisco, que inspiró la iniciativa del libro que estamos presentando, nos recuerda que el diálogo entre personas de distintas religiones no se hace meramente por diplomacia, amabilidad o tolerancia. Su objetivo es el de establecer amistad, paz, armonía, compartir valor y experiencias morales, en un espíritu de verdad y amor”.

“El diálogo interreligioso y humanista es un medio esencial para consolidar entre todos y todas la amistad social, la sociedad fraterna, libre y justa que esperamos. La Esperanza, como este libro, es también una construcción colectiva”, aseguró el funcionario.

“El papa Francisco no es solo reconocido en sus ideas y en su pensamiento sino también en su práctica. Ya en 2013 alertó sobre lo que llamó ‘la globalización de la indiferencia’, que no fue sólo la expresión de documentos o reflexiones sino que eran testimonios personales. En los últimos meses insiste en que la guerra es una derrota para la humanidad y la solución es trabajar juntos por la paz, y como dice la Biblia, hacer de las armas instrumentos de paz. De estas ideas llevadas a la práctica está impregnado este valioso libro que hoy presentamos”, subrayó.

El acto contó además con la participación del secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri, quien se refirió a la gestación del libro. Evocó el impacto que les produjo a él y a sus colaboradores la encíclica Fratelli tutti y recordó que una integrante del equipo, María Eugenia de Cruz, directora nacional de Asuntos de Culto, trajo la arriesgada idea no solamente de pedirle al Papa un prólogo sino de conectarse con líderes religiosos y sociales de nivel mundial para pedirles un escrito con su visión.

El funcionario indicó que fue un trabajo paciente, con constancia, vinculándose con embajadores, y así se logró la colaboración de 16 personalidades, que incluyen a cuatro argentinos. Hablando sin leer, Oliveri indicó el tiempo que llevó, casi al final de la pandemia, y recordó que en febrero último surgió la guerra en Europa, que nos involucra a todos. 

"Para dialogar hay que escuchar", dijo, citando a monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), uno de los colaboradores. Y reflexionó: "Es cierto que estamos en la misma barca".

Asimismo, estimó que se hace necesario en el país aunarse en un diálogo fraterno, y estimó que hombres y mujeres son capaces de trabajar para una humanidad mucho mejor. 

“Este libro nace de la autenticidad y actualidad del mensaje del papa Francisco quien nos interpela desde lo más profundo, invitándonos a redescubrir el valor de la fraternidad en un mundo donde la pandemia y ahora la guerra ha puesto de manifiesto y agravado las desigualdades económicas y sanitarias entre países pobres y ricos”, subrayó Oliveri.

Uno de los autores, Fortunato Mallimaci, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), comentó pensamientos del papa Francisco, en el sentido de que Dios ha dado la tierra a todo el género humano, que la tradición cristiana ha acentuado la condición social de cualquier forma de propiedad y el cuidado de la casa común, de todo el planeta, amenazado. Habló de fortalecer la presencia de lo religioso en el diálogo entre hombres y mujeres de buena voluntad. Y destacó cómo Francisco ha buscado hacerlo encontrándose cara a cara con líderes religiosos de distintas confesiones. 

Entre los autores compilados están Abdelnaby Elhefnawy (sheij del Centro Islámico de la República Argentina); Aram I (Catholicos de la Gran Casa de Cilicia de Armenia); Azza Karam (intelectual de origen egipcio y secretaria General de Religiones por la Paz, Asesora Principal del Fondo de Población de las Naciones Unidas); Béchara Boutros Raï (cardenal patriarca libanés de la Iglesia Católica Maronita, miembro de la Congregación para las Iglesias Orientales); Leonardo Boff (referente de la Teología de la Liberación, exsacerdote franciscano, teólogo, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño); Jocelyne Cesari (cátedra de religión y política en la Universidad de Birmingham, Reino Unido); Noam Chomsky (lingüista, filósofo, politólogo y activista estadounidense de origen judío, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts); Miguel Ángel Moratinos (diplomático español, Alto Representante de Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones); Fortunato Mallimaci (investigador principal del Conicet, doctor en Sociología, Responsable del Área de Sociedad, Cultura y Religión del Centro de Estudios e investigaciones laborales (CEIL/Conicet); monseñor Ojea (presidente de la Conferencia Episcopal Argentina), y Adolfo Pérez Esquivel (activista, profesor, escultor y pintor argentino, Premio Nobel de la Paz en 1980).

De la presentación formaron parte el vicecanciller Pablo Tettamanti; la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco; el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona; el secretario de Coordinación y Planificación Exterior, Pablo Delgado; el diputado Eduardo Valdés; el investigador Fortunato Mallimaci; el sheij del Centro Islámico de la República Argentina, Abdelnaby Elhefnawy; además de autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina  -presidió la delegación el vicepresidente primero, monseñor Marcelo Daniel Colombo (Mendoza)- ; líderes de las diferentes confesiones religiosas, organismos de Derechos Humanos; embajadores acreditados en el país y funcionarios diplomáticos, junto al cantante Bruno Arias, y la Orquesta Aeropuertos Argentina 2000 dirigida por Joelle Perdaens.+