Miércoles 10 de agosto de 2022

Un ecumenismo inspirado en la vida y el sufrimiento de los pueblos, pidió el Papa

  • 23 de junio, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Francisco recibió hoy a los miembros de la Comisión Conjunta Internacional para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales.
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El papa Francisco recibió, este jueves 23 de junio, en el Vaticano, a los miembros de la Comisión Internacional Mixta para el Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales a los que recordó que la Comisión “está a punto de concluir un importante estudio sobre los Sacramentos, un documento que demuestra la existencia de un amplio consenso y que, con la ayuda de Dios, puede marcar un nuevo paso hacia la plena comunión”.

Este tema inspiró al pontífice a reflexionar sobre tres puntos: “un ecumenismo bautismal, pastoral y local”.

La primera, que el ecumenismo es esencialmente bautismal. “Es en el bautismo donde se encuentra la base de la comunión entre los cristianos y el anhelo de la plena unidad visible”.

En segundo lugar, el ecumenismo tiene siempre un carácter pastoral. Según Francisco, “entre nuestras Iglesias que comparten la sucesión apostólica, el amplio consenso destacado por vuestra Comisión no sólo sobre el Bautismo sino también sobre los demás Sacramentos debería animarnos a profundizar en un ecumenismo pastoral”.

El Papa invitó a mirar “la realidad concreta de los miembros del Pueblo de Dios y para su bien, superior a las ideas y divergencias históricas: mirando la importancia de que nadie se quede sin los medios de la Gracia”.

Que el Espíritu Santo nos inspire caminos para avanzar en este camino, que busca el bien de las personas, el bien de las almas, el bien del pueblo de Dios, nuestro todo, y no distinciones morales, teológicas o ideológicas. Bien, la gente está ahí. Jesucristo se encarnó, se hizo hombre, miembro del pueblo fiel de Dios. No se convirtió en una idea: no. Se hizo hombre. Debemos buscar siempre el bien de los hombres y del pueblo fiel de Dios.

En tercer lugar, el ecumenismo ya existe como una realidad, especialmente local. “Muchos de los fieles, pienso en los de Oriente Medio, y también en los que emigraron a Occidente, ya viven el ecumenismo en la vida cotidiana de sus familias, en su trabajo, en los diarios encuentros en común, testimonio del nombre de Cristo, a veces incluso a costa de sus vidas".

El ecumenismo teológico debe reflexionar no sólo sobre las diferencias dogmáticas surgidas en el pasado, sino también sobre la experiencia actual de nuestros fieles. En otras palabras, el diálogo de doctrina puede adaptarse teológicamente al diálogo de vida que se desarrolla en las relaciones locales y cotidianas de nuestras Iglesias, que constituyen un verdadero y adecuado lugar teológico. 

Este es el camino, encontrarnos fraternalmente para escuchar, compartir y caminar juntos. Es el ecumenismo del caminar juntos que se hace caminando, no sólo con ideas: se hace caminando. Es hermoso involucrar a las jóvenes generaciones que actúan en las comunidades locales de nuestras Iglesias, para que el diálogo de doctrina vaya de la mano con el diálogo de la vida.

Francisco concluyó invocando la protección de la Virgen María: “Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies las súplicas de nosotros que estamos en prueba, antes bien líbranos de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita”.+