Sábado 17 de abril de 2021

Mons. Frassia: "El Padre crea, Cristo redime, y el Espíritu Santo santifica"

  • 27 de mayo, 2016
  • Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Frassia, compartió una reflexión sobre la fiesta de la Santísima Trinidad, y expresó que, en la misión de la Santísima trinidad, "el Padre crea, Cristo redime y el Espíritu Santo santifica".
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El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Frassia, compartió una reflexión sobre la fiesta de la Santísima Trinidad, que la Iglesia celebró el domingo 22 de mayo. El prelado recordó que el conocimiento trinitario enseña que "Dios es uno pero está mostrado, relacionado, expresado en tres personas y una sola naturaleza".

También, explicó; "cada misión de la Santísima Trinidad tiene una característica propia: Lo propio del Padre es crear, lo propio de Cristo es redimir y lo propio del Espíritu Santo es santificar".

"Viven en una unidad íntima, inseparable, inconmensurable, extraordinaria, que supera nuestra razón, nuestra inteligencia y también nuestra fe", afirmó y agregó que es importante tomar conciencia de estas cosas porque "es una unidad trinitaria que nos ilumina, porque tenemos que vivir como familia, como distintos órganos, pero vivir una unidad".

Además, exhortó a pedirle a la Santísima Trinidad que "nos ayude a darnos cuenta de que tenemos que vivir conforme y siguiendo el modelo de la comunidad trinitaria".

"No se puede ser hijo si uno no vive en relación ni está unido. No se puede ser hermano si uno no reconoce su condición de creatura: el Hijo no proviene de sí mismo, proviene del Padre. Esa relación es importante participarla, mantenerla y avivarla", afirmó.

Luego, monseñor Frassia detalló que "esta realización no está acabada? uno nunca terminará de ser hijo y nunca terminará de ser hermano".

"A Dios hay que buscarlo siempre ¡es inagotable! Y es importante que, cuando se lo encuentre, se lo siga buscando y encontrando. Podríamos decir que esta comunión de amor de Dios -Padre, Hijo y Espíritu Santo- no es una conclusión sino un inicio", aseguró.

"Que Cristo, camino, verdad y vida, nos lleve al Padre para que, en el Padre y en el Hijo, seamos rodeados, sostenidos e iluminados por el amor del Espíritu Santo. Que esta fiesta de la Trinidad tenga también que ver en nuestro trato para con todos nuestros hermanos", concluyó el prelado en su reflexión.+