Lunes 8 de agosto de 2022

Visita del Papa a Canadá: "Un viaje muy esperado", afirmó Matteo Bruni

  • 20 de julio, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El director de la Oficina de Prensa dijo hoy que la visita del Papa "se centrará en el encuentro y la escucha de los pueblos indígenas" y no hizo pronóstico sobre la salud del pontífice.
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“Un viaje muy esperado”, así definió el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, el 37º viaje internacional del Papa, que del 24 al 30 de julio llegará a Canadá, el 56º país visitado desde el inicio de su pontificado. 

Juan Pablo II, recordó el portavoz vaticano, visitó el país tres veces: en 1984, en 1989 y en 2002, hace exactamente veinte años. En todas las ocasiones se dirigió a los pueblos indígenas. 

Definido por Francisco como “una peregrinación penitencial”, el próximo viaje del Papa, dijo Bruni, “deriva de cinco encuentros: con grupos individuales de indígenas en Roma, en marzo pasado, y con diferentes grupos juntos desde el 1 de abril. 

La visita del pontífice fue anunciada por primera vez en octubre del año pasado, confirmada en las intenciones durante las reuniones de finales de marzo y principios de abril, y confirmada oficialmente en mayo de este año, es por tanto “una peregrinación que continúa, en varios lugares del país, elegidos precisamente en esta perspectiva. 

El discurso pronunciado ante las delegaciones el 1° de abril da indicaciones claras sobre la naturaleza y el sentido que el Papa le atribuye a esta visita”.

Entre los temas de los nueve discursos del Papa -que serán pronunciados todos en español- el director de la Oficina de Prensa del Vaticano planteó la hipótesis de: "colonialismo, para el pasado, y para el presente, el de caminar juntos, utilizado también por los obispos locales”.

“Indignación, dolor y vergüenza”, sentenció el Papa, “por el desarraigo impuesto a los pueblos indígenas y las heridas infligidas”. 

Bruni explicó que "serán todos estos elementos, los que podremos encontrar en las palabras y gestos de los próximos días". El viaje "se centrará en el encuentro y la escucha de los pueblos indígenas y tendrá también de fondo un tema que une las preocupaciones del Papa y de esos pueblos: el cuidado de la creación”. 

En Canadá, agregó Bruni, “hay una comunidad católica que se enfrenta a un mundo secularizado y también alejado de las culturas tradicionales, y que se pregunta cómo anunciar el Evangelio en este mundo”. 

Finalmente, hay que tener en cuenta que “mientras el Santo Padre esté de viaje, la guerra en Ucrania continúa”. 

En cuanto a la salud del Papa, el portavoz vaticano, en respuesta a las preguntas de los periodistas, respondió: "Vamos a ver de un momento a otro, dependiendo de la situación: yo no haría predicciones ni pronósticos", aseguró.+

Una peregrinación penitencial
El director editorial del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, Andrea Tornielli, tituló su último editorial: "Una peregrinación penitencial” tomando las mismas palabras que el papa Francisco utilizó para definir su próxima visita a Canadá

“Nunca antes, durante sus casi diez años de pontificado, Francisco había definido uno de sus viajes internacionales como una "peregrinación penitencial". Es precisamente esta definición, la que permite comprender las peculiaridades de su próximo viaje a Canadá”, señaló el editorialista vaticano. 

Tornielli explicó que “no se trata, de un viaje a un país ni de una visita con el objetivo principal de conocer a las comunidades católicas, sino de un gesto concreto de cercanía a los pueblos indígenas que habitan esa tierra y que han sufrido las consecuencias de las actitudes colonialistas”. 

“La clave -precisó Tornielli- para entender el viaje reside, por tanto, en la actitud penitencial que caracterizó sus momentos más destacados. Es la misma actitud que sugirió Benedicto XVI en 2010 ante el escándalo de los abusos a menores; la misma que San Juan Pablo II propuso durante el Jubileo del 2000 para la "purificación de la memoria", cuando pidió "un acto de valentía y humildad en el reconocimiento de las faltas cometidas por quienes llevaron y siguen llevando el nombre de cristianos", desde la convicción de que "a través de ese vínculo que, en el cuerpo místico, nos une a los demás, todos, aunque sin tener responsabilidad personal y sin sustituir el juicio de Dios, que es el único que conoce los corazones, cargamos con el peso de los errores y las faltas de quienes nos han precedido".

Y concluyó su editorial: “Saber escuchar poniéndose en la piel de las víctimas y de sus familias, compartir su dolor y comprenderlo, responder con gestos de proximidad y no solo con análisis históricos o con la frialdad de las estadísticas, es profundamente cristiano. El Sucesor de Pedro, viene 'en nombre de Jesús a encontrarse y a abrazarse' como pastor de una Iglesia que no se avergüenza de mostrar humildad y pedir perdón”.+