Lunes 24 de enero de 2022

Viedma dedicó una calle al padre Grote, fundador de los Círculos Católicos de Obreros

  • 5 de noviembre, 2021
  • Viedma (Río Negro) (AICA)
La calle está ubicada en el barrio popular de la ciudad, Álvarez Guerrero, en honor al compromiso social que tuvo el padre Federico Grote con los Círculos Católicos de Obreros del país.
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La ciudad de Viedma dedicó una calle al sacerdote Federico Grote, quien en 1892 fundó los Círculos Católicos de Obreros y fue una figura icónica del movimiento social cristiano de principios del siglo XX. Está ubicada en la calle 109 del barrio Álvarez Guerrero.

El acto de imposición del nuevo nombre, en inmediaciones de la iglesia San Juan Bautista, contó con la presencia del presidente de la Federación Argentina de Círculos Católicos de Obreros (FCCO), Leandro Rago; el secretario general de la Junta de Gobierno, Daniel Del Cerro; el titular del Círculo de Viedma, Gerardo Pazos; la concejal Silvana Cullumilla, realizadora del proyecto de la ordenanza que tuvo dictamen favorable unánime, y concejales del oficialismo y la oposición, autoridades civiles y vecinos del barrio.

Sus protagonistas relataron las vivencias en Radio Grote, la radio digital de los Círculos Católicos de Obreros: “El padre Grote hablaba del bienestar material y espiritual del obrero en la salud, la educación y la cultura, y él creó en la sede central un foco para que también sea reflejo de hacia dónde ir”, comentó Leandro Rago.

En ese sentido, manifestó que “la calle Federico Grote está en un barrio nuevo de Viedma, un asentamiento humilde que muestra que Grote siempre está con los más necesitados, y el momento en que se descubrió el cartel de la calle fue muy emotivo. Además, en el interior de la iglesia cercana se puso una placa que reseña la vida y obra del padre Grote. Toda la comisión directiva y los socios del Círculo de Viedma estuvieron presentes y celebraron este momento tan feliz”.

Por la noche se realizó un encuentro de camaradería al que asistió el intendente Pesatti, el secretario de gobierno, autoridades del Poder Ejecutivo y Legislativo, que confraternizaron con las autoridades de la FCCO y del Círculo Católico de Viedma. Pedro Pesatti destacó la tarea de la institución en la historia de la ciudad, y su interés y acompañamiento de las actuales tareas que ahora se realizan.

Leandro Rago añadió: “Visitar a los círculos me apasiona porque se ve una entidad que sigue comprometida. Son el motor, el corazón de nuestra institución y lo que más añoraba el padre Grote. Creo que es justo que esta ciudad de Viedma tenga ahora una calle que lleva su nombre y que permite recordarlo en su magnitud como un formidable apóstol social”.

¿Quién fue el padre Grote y cuál es la misión de los Círculos?
El padre Federico Grote era un sacerdote redentorista, de nacionalidad alemana, nacido en Münster (Westfalia, Alemania), el 16 de julio de 1853.

Fue un hombre común, lúcido y batallador que supo entender la realidad de su tiempo y darle respuesta guiado por sus dos confesados amores: Cristo y las almas. De esa forma llegó a ser clave en el movimiento social católico argentino.

En 1884, a sus 31 años, llegó a Buenos Aires. Su única ambición en ese momento eran las misiones populares. A medida que misionaba iba conociendo con mayor claridad los problemas religiosos y temporales del entorno. 

En 1891 se publicó la encíclica Rerum Novarum, la respuesta inédita de la Iglesia a la cuestión social. Por primera vez, a través del papa León XIII, se expresaba el pensamiento elaborado por siglos, señalando la primacía del hombre sobre las cosas y, por lo mismo, del trabajo frente al capital.

Ante este anuncio, Federico Grote entendió lo que debía hacer y ya nada fue capaz de detenerlo: poner en marcha un Círculo de Obreros, como los de Europa pero adaptado al ambiente en el que estaba. Debía tener una gran amplitud en la admisión de socios, ser una institución de puertas abiertas, no sólo en cuanto a recibir a todos sin distinción de religión sino también, sin distinción de clases sociales.

A lo largo de su historia -que llega a la actualidad- los Círculos desplegaron una trayectoria que los llevó, en su momento de auge, a ser una asociación verdaderamente masiva, con criterios de disciplina y militancia, espíritu de asociación y sentido de solidaridad.

Los Círculos crearon escuelas para los asociados y sus hijos, primarias, profesionales y de arte y oficios como respuesta pertinente a la necesidad de formación personal y laboral del momento, indispensable para la promoción humana.+