Domingo 28 de noviembre de 2021

Un colaborador cercano le advirtió a Bergoglio que podían elegirlo Papa

  • 2 de abril, 2013
  • Buenos Aires (AICA)
El presbítero Alejandro Russo, rector de la catedral primada de Buenos Aires, confesó haberle vaticinado al cardenal Jorge Mario Bergoglio que podía llegar a ser elegido como Papa en el cónclave que buscaría al sucesor de Benedicto XVI. "El cardenal se iba a las 11 y le dije esto: eminencia, cuando escuche ´eminentísimo Bergoglio, 74´; ´eminentísimo Bergoglio, 75´; ´eminentísimo Bergoglio, 76´; ´eminentísimo Bergoglio, 77´ y oiga el aplauso, acuérdese de mí", le expresó entonces.
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El presbítero Alejandro Russo, rector de la catedral primada de Buenos Aires, recordó en una entrevista que otorgó a la agencia televisiva Rome Reports los últimos momentos que compartió junto al cardenal Jorge Mario Bergoglio, y confesó haberle vaticinado al purpurado que podía llegar a ser elegido como Papa en el cónclave que buscaría al sucesor de Benedicto XVI.

El sacerdote, quien solía acompañar al cardenal Bergoglio en las celebraciones que presidía en la catedral metropolitana, recordó las palabras que le expresó antes de viajar a Roma: "El cardenal se iba a las 11 y le dije esto: eminencia, cuando escuche ´eminentísimo Bergoglio, 74´; ´eminentísimo Bergoglio, 75´; ´eminentísimo Bergoglio, 76´; ´eminentísimo Bergoglio, 77´ y oiga el aplauso, acuérdese de mí".

A las tres de la tarde del 13 de marzo, el presbítero estaba atendiendo una entrevista por teléfono cuando vio la fumata blanca. No tenía una televisión para seguir los acontecimientos, se puso muy nervioso y se quedó mudo. Asegura que sabía lo que significaba.

Al conocer la noticia que dio al mundo el cardenal protodiácono Jean Louis Tauran, Russo quedó conmovido: "Salí corriendo. Fue una conmoción emocional impresionante. Me sentí, prácticamente, como el oráculo de Delfos, que había vaticinado al propio elegido".

La elección de Bergoglio como Papa ha dejado a su ciudad natal temporalmente sin su cabeza principal, hasta que el arzobispo electo recientemente, monseñor Mario Aurelio Poli, asuma la sede episcopal. A pesar de cierto sentimiento de "orfandad", el presbítero Russo está convencido de que el santo padre Francisco traerá un gran bien para la Iglesia.

"La arquidiócesis despide a su pequeño padre, porque ha sido convertido en el gran padre, y la ciudad de Buenos Aires despide a un hijo. Su pontificado va a estar marcado puntualmente por el ejercicio de la paternidad; va a ser propiamente aquello de que es el Santo Padre", concluyó.+