Jueves 22 de febrero de 2024

En Turquía se celebrará en 2024 el 'Año de la Eucaristía'

  • 25 de noviembre, 2023
  • Estambul (Turquía) (AICA)
No será un año de "grandes acontecimientos", sino de opciones personales de fe y caridad, aseguró la Conferencia Episcopal de Turquía en su carta pastoral dirigida a la comunidad católica.
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La Iglesia Católica en Turquía anunció que el 2024 será designado como el "Año de la Eucaristía", reveló monseñor Martin Kmetec, arzobispo de Esmirna y presidente de la Conferencia Episcopal del país (CET), en una carta pastoral dirigida a la comunidad de fieles. Ese especial periodo centrado en la Eucaristía se iniciará el primer domingo de Adviento (3 de diciembre de 2023) y concluirá el 24 de noviembre de 2024, coincidiendo con la solemnidad de Cristo Rey y marcando el cierre del año litúrgico.

El arzobispo explicó que, con la celebración del "Año de la Eucaristía", la Iglesia en Turquía busca fortalecer el conocimiento, amor, servicio y anuncio del Señor Jesús. Asimismo, se pretende reconocer su presencia, como los discípulos de Emaús, en el acto de partir el pan.

"Juntos, aspiramos a profundizar en la fe de la comunidad eclesial respecto a este Sacramento, mediante la catequesis y otros medios, participando activa y conscientemente en las celebraciones litúrgicas. Además, recordamos que, después de recibir el Pan del Cielo, estamos llamados a compartir el pan terrenal con todos los pobres y necesitados", añadió el arzobispo.

“Queridos hermanos y hermanas, el texto destaca el inmenso regalo del amor de Dios que representa la Sagrada Eucaristía. Este extraordinario sacramento, instaurado por Jesús durante la Última Cena como un memorial de su Pascua, se presenta como un alimento espiritual para los fieles. No solo eso, sino que también actúa como un signo de unidad y un vínculo de caridad, además de ser una promesa de la gloria futura. La Eucaristía manifiesta el cumplimiento constante de la promesa del Salvador, quien afirmó: 'Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo'. Podemos afirmar con convicción, siguiendo las palabras del papa san Juan Pablo II, que 'la Iglesia vive de la Eucaristía'”.

El arzobispo destaca que durante el viaje sinodal, vivido en unidad con toda la Iglesia universal, se observó que en las comunidades cristianas de Turquía "la Santa Misa sigue manteniendo su importancia fundamental. La Palabra de Dios y la participación en la misa dominical continúan siendo aspectos esenciales para las personas". No obstante, también señaló la urgencia de contrarrestar la disminución del "espíritu de unidad" que se percibe en diversas realidades de la Iglesia local.

Por este motivo, recuerda la Agencia Fides, y en consonancia con la intención expresada durante la conferencia sinodal celebrada en Esmirna en octubre de 2022, los obispos de Turquía aprobaron la propuesta de "dedicar un tiempo especial para situar cada vez más la Eucaristía en el centro de todas nuestras comunidades. A partir de este enfoque, buscamos construir nuevos lazos de comunión y renovar nuestra vida cristiana, así como nuestra acción pastoral".

"La decisión de experimentar este tiempo especial de gracia durante el año 2024", según se informa, "se fundamenta en varias razones significativas. En primer lugar, busca establecer una conexión profunda con la celebración del 53º Congreso Eucarístico Internacional, programado para septiembre del próximo año en Quito, bajo el lema 'Fraternidad para sanar el mundo. Todos son hermanos'. De esta manera, pretendemos participar, en la medida de nuestras posibilidades, en este momento crucial de la vida de la Iglesia a nivel mundial. Además, el próximo año marcará la conclusión del proceso sinodal, que providencialmente se inició hace tiempo, y nos llevará a la apertura del Año Santo 2025, cuyo tema, según el deseo del Papa Francisco, será 'Peregrinantes in Spe', peregrinos de la esperanza. Focalizar nuestra atención en la Eucaristía, como sacramento de unidad, fuente de esperanza y preludio de un mundo nuevo, nos ayudará a vivir de manera fructífera estos momentos tan significativos", afirma el texto de la carta.

Durante este periodo excepcional, la Iglesia en Turquía busca responder de manera concreta a la invitación del Papa Francisco a todos los cristianos: amar a Dios a través de la adoración. "De hecho, la adoración", señala, "constituye la primera respuesta que podemos ofrecer al amor gratuito, al amor sorprendente de Dios. Adorar implica reconocer con fe que solo Dios es Señor y que la ternura de su amor determina nuestra existencia, el camino de la Iglesia y el destino de la historia. Él es el significado último de la vida".

En las próximas semanas, se comunicarán a los fieles las diversas iniciativas propuestas para vivir el Año de la Eucaristía a nivel nacional y local. Es crucial destacar que el enfoque no estará tanto en la celebración de "grandes festividades" o "encuentros masivos", sino en adoptar un espíritu de conversión que impacte en la vida de cada individuo, a través de opciones personales de fe y caridad.

"Es fundamental que cada comunidad en particular, ya sea diocesana, parroquial, religiosa o de cualquier índole, bajo la orientación de sus pastores o superiores, reflexione sobre la mejor manera de vivir el Año de la Eucaristía de acuerdo con sus propias capacidades y necesidades específicas. Al mismo tiempo, cada fiel, ya sea obispo, sacerdote, diácono, religioso, persona consagrada o laico, está invitado a cuestionarse: ¿cuál es la mejor forma para mí de experimentar este tiempo?, ¿qué decisiones concretas puedo y deseo tomar para que el Año de la Eucaristía deje realmente en mi vida un signo de novedad y alegría?"

Al invitar a los fieles a prepararse "para entrar juntos con alegría en el Año de la Eucaristía", el arzobispo citó a monseñor Luigi Padovese, vicario apostólico de Anatolia, asesinado el 3 de junio de 2010: "Señor, ayúdanos a creer que tu amor por nosotros no tiene límites. Haznos comprender que en la Eucaristía quisiste estar siempre con nosotros. Abre nuestros ojos para que comprendamos que el sentido de nuestra existencia se realiza al convertirnos también en pan que da vida y sostén. Ayúdanos a ser Eucaristía para nuestros hermanos, es decir, cristianos que dan tanto como reciben: amor, consuelo y esperanza".+