Sábado 23 de octubre de 2021

Tercer día de la novena: Mons. Vázquez pidió a la Virgen por los trabajadores

  • 1 de mayo, 2020
  • Luján (Buenos Aires) (AICA)
En el tercer día de la novena a la Virgen de Luján, el obispo de Morón, monseñor Jorge Vázquez, rezó especialmente por los trabajadores de la salud
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El obispo de Morón, monseñor Jorge Vázquez, acompañó con una reflexión la tercera jornada de la novena a la Virgen de Luján.



“Queridos amigos, hermanos, nos encontramos hoy para celebrar el tercer día de esta novena a nivel nacional, en la que nos preparamos para celebrar la solemnidad de Nuestra Señora de Luján, la Madre del pueblo argentino. Nosotros somos pueblo de Dios que peregrina en la Argentina, nosotros como pueblo de Dios sentimos que la presencia de María nos acompaña en todas las vicisitudes de nuestra historia”, afirmó el obispo.



“Este es un momento difícil, un momento en que junto con otros pueblos, con la humanidad entera, estamos enfrentando algo inédito, una pandemia que amenaza con destruir a muchos”, reconoció el prelado. “Queremos tener conciencia de que este momento difícil es una oportunidad para poder gestar un mundo nuevo”, animó. “En la medida en que nos abrimos a la esperanza, en que tenemos el coraje de la esperanza que viene de la resurrección del Señor, que viene de la Pascua que celebramos, podemos construir una sociedad nueva”, aseguró.







“En este tercer día de la novena, con la celebración del día del trabajo, el 1° de mayo, en el que también como Iglesia celebramos la memoria de San José Obrero”, recordó monseñor Vázquez. “Queremos recoger todos los anhelos de los trabajadores, todas las dificultades, todos los miedos ante estos momentos difíciles donde a veces no se sabe qué va a pasar con el trabajo”.



“El trabajo es un derecho fundamental, con el que construimos esta sociedad. El trabajo tiene que hacernos solidarios, nos tiene que llevar a vivir una oportunidad de crecimiento como sociedad, en la solidaridad, en la comprensión”, consideró.



“Jesús fue trabajador, por eso se lo conocía como el hijo del carpintero. Al asumir el trabajo humano, lo dignificó, lo llenó de una fuerza redentora. Jesús, trabajador, nos enseña también a nosotros a ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente, pero no pretender hacer de nuestro trabajo una mercancía”, destacó.



“Encomendemos entonces a todos los trabajadores, especialmente a los que en estos momentos están asumiendo la primera línea para sostener a tantos hermanos que están enfermos, los trabajadores de la salud: los médicos, las enfermeras, los agentes de pastoral de la salud, tanta gente que asume este trabajo de asistir y cuidar a quienes están padeciendo la enfermedad”, rezó.



“María sale a nuestro encuentro, María viene a nuestra casa, a nuestras situaciones difíciles, viene a esta situación casi incomprensible. María está con nosotros y nos acompaña”, aseguró.+