Sábado 13 de agosto de 2022

Solidaridad hacia los migrantes agolpados en la frontera polaco-bielorrusa

  • 12 de noviembre, 2021
  • Varsovia (Polonia) (AICA)
"Necesitan nuestro apoyo", aseguró el presidente del episcopado polaco. La Comece exhortó "ante la alarmante situación" a que sean respetados los derechos fundamentales de solicitantes de asilo.
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“Todo ser humano debe ser tratado de forma humana. Los migrantes y los solicitantes de asilo merecen el pleno respeto de su dignidad y de sus derechos fundamentales, sea cual sea su situación legal”, afirmó contundente el cardenal Jean-Claude Hollerich SJ, presidente de la Comisión de Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece), ante la crisis humanitaria que se está viviendo en la frontera entre Polonia y Bielorrusia.

Por su parte el presidente de la Conferencia Episcopal Polaca, el arzobispo Stanislaw Gadecki, hizo un llamamiento para ayudar a los migrantes en la frontera polaco-bielorrusa: “Independientemente de las circunstancias en las que lleguen los migrantes, ciertamente necesitan nuestro apoyo espiritual y material”.

“Aprovecharse e instrumentalizar la desesperación de los migrantes y solicitantes de asilo tiene consecuencias humanas graves y perjudiciales y debe evitarse”, dice el cardenal Hollerich.

El presidente de Bielorrusia, Aleksandr Lukashenko, fletó aviones llenos de migrantes hasta la frontera para presionar a la UE, lo que provocó que Polonia lleve a sus militares hasta la frontera y se hayan quedado en tierra de nadie, puesto que el Ejército bielorruso no les permite dar marcha atrás.

Ante esta “alarmante” situación, la Comece hace pública una declaración en la que insta a la UE y a sus Estados miembros a expresar su solidaridad con los migrantes y los solicitantes de asilo. Así, los obispos de la UE lamentan la pérdida de vidas que ya ha causado esta tragedia, y rezan por las víctimas y sus familias. “Todos debemos mostrar nuestro apoyo concreto a las familias y personas necesitadas, que emigran o buscan asilo”, reconocen.

“No podemos permitir que la gente muera en nuestras fronteras. Hay que hacer todos los esfuerzos para evitar estas tragedias y mitigar el sufrimiento de la gente”, señalan los obispos europeos. 

En este sentido, el purpurado luxemburgués reclama a la UE que apoye a Polonia a la hora de afrontar este reto humanitario en su frontera, así como a otros países de la UE en la región que puedan enfrentarse a un escenario similar. 

Solidaridad de los polacos
El presidente del episcopado polaco señaló que “desde el principio de la crisis migratoria, la iglesia en Polonia prestó, en la medida de sus posibilidades, ayuda a los migrantes a través de Cáritas Polonia, Cáritas diocesana y el delegado de los Obispos para la inmigración”.

Como ahora las necesidades son mucho mayores, el presidente del Episcopado pidió a los fieles y a todas las personas de buena voluntad que el domingo 21 de noviembre, después de las misas, se realice una campaña nacional de recaudación de fondos para los migrantes en la frontera polaco-bielorrusa.

“Los fondos recaudados durante esta campaña se utilizarán para financiar los esfuerzos de ayuda en las zonas fronterizas durante la crisis migratoria y para el proceso de integración a largo plazo de los refugiados que decidan permanecer en Polonia” escribió el arzobispo en el llamamiento.

El arzobispo Gadecki recordó que la misión de la Iglesia es, ante todo, predicar el Evangelio. “En consecuencia, cuando es necesario prestar asistencia a los recién llegados, no debemos rehuirla. Sin perjuicio de la seguridad de la República y de sus ciudadanos, debemos mostrar nuestra solidaridad a los necesitados”, dice el llamamiento.

El presidente del Episcopado también pidió oraciones por la paz en la frontera oriental de Polonia, por todos los migrantes que residen allí, por las personas que allí viven, por los servicios estatales, incluidos la Guardia de Fronteras y el ejército, por los políticos, los polacos y los bielorrusos.+