Domingo 2 de abril de 2023

Sitiada por los yihadista la ciudad siria Deir el Zor se está muriendo de hambre, alerta el arzobispo

  • 27 de enero, 2016
  • Hassaké (Siria)
Monseñor Jacques Behnan Hindo, arzobispo siro-católico de Hassake-Nisibis, Siria, alertó sobre una nueva posible catástrofe humanitaria, provocada por el conflicto sirio, se trata de la ciudad siria de Deir al Zor, sitiada por los yihadistas del Estado Islámico, y que estos días también está sufriendo una ola de frío. Al menos 120 mil civiles sirios, alerta el arzobispo, están muriendo de hambre. En Deir el Zor antes de que llegase la guerra, vivían mil familias cristianas. Ahora, según la información del arzobispo Hindo, en la ciudad queda sólo un cristiano.
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"Desde hace más de un año, es decir cuando perdieron algunas de sus posiciones estratégicas y parte de los distritos de la ciudad ?explicó el arzobispo a la Agencia Fides? los yihadistas intensificaron el asedio, no dejando entrar la comida. Los pocos productos que aún se pueden encontrar -tomates, sardinas enlatadas, un poco de té- se venden en el mercado negro a precios de más de diez veces su valor, en el mejor de los casos".

El 17 de enero, la milicia de Daesh atacó varios distritos de la ciudad matando al menos a 300 civiles y deportando a cientos más. El arzobispo Hindo, según la información recogida en la zona, cree que la ciudad representa en este momento un punto de interés estratégico para los yihadistas del Estado islámico:

"Muchos de ellos -dice el arzobispo- comienzan a pensar que Raqqa, su capital en Siria, donde se están reuniendo también sus milicias que huyen de Alepo, podría caer. Y por ello se están moviendo hacia Deir el Zor, tal vez con la intención de convertirlo en su nueva fortaleza. Pero hasta ahora los ataques aéreos rusos y de los Estados Unidos se han producido sólo cuando los yihadistas trataron de ocupar el aeropuerto".

En Deir el Zor antes de que llegase la guerra, vivían mil familias cristianas. Ahora, según la información del arzobispo Hindo, en la ciudad queda sólo un cristiano.