Viernes 1 de julio de 2022

Quilmes tiene dos nuevos diáconos transitorios

  • 22 de marzo, 2022
  • Quilmes (Buenos Aires) (AICA)
Fueron ordenados por el obispo, monseñor Tissera, este viernes 18 en la catedral de Quilmes. También se hizo presente monseñor Margni, obispo de Avellaneda- Lanús.
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Monseñor Carlos José Tissera, obispo de Quilmes ordenó diáconos a los seminaristas Darío Viecenz y Guillermo López, que eligieron como lema "Heme aquí, enviame a mí" (Is. 6,8) y continuarán su camino al sacerdocio. La celebración se llevó a cabo este viernes 18 de marzo, en la catedral Inmaculada Concepción.

Junto con monseñor Tissera, estuvo monseñor Marcelo Julián Margni, obispo de Avellaneda-Lanús; monseñor Juan Carlos Romanín SDB, obispo emérito de Río Gallegos; y sacerdotes y diáconos de la diócesis. Además, el obispo emérito de Quilmes, monseñor Luis Stöckler, se hizo presente, a través de un saludo que leyó monseñor Tissera al inicio de la misa.

En su homilía, el obispo de Quilmes comentó a los nuevos diáconos: “Darío y Guillermo, cada uno de ustedes encarna el llamado, cada uno es un discípulo misionero de Jesús. En esta diócesis experimentaron que Jesús los miró con amor y a cada uno dijo: ‘Sígueme’”. 

Luego les compartió las palabras del siervo de Dios, Jorge Novak en las ordenaciones diaconales que celebró en 1983: “Serán colaboradores del obispo y de los presbíteros en la celebración eucarística. Por ellos, la Eucaristía actuará mejor en la unidad de la Iglesia y en su irradiación evangelizadora y testimonial. Serán delegados para activar el servicio a los pobres, según el ejemplo de los primeros diáconos. Gracias a su dedicación crecerá en la Diócesis la eficacia y la pureza de un esfuerzo comunitario, más urgente que nunca”.

También, monseñor Tissera recordó al venerable cardenal Eduardo Pironio e hizo presente al presbítero Leonardo Sala, fallecido en septiembre, quien fue compañero de estudios de Guillermo y Darío: “Subió al altar del sacrificio y con Jesús se inmoló por el pueblo. Su sonrisa no se borrará jamás de nuestros corazones”.

A continuación de su prédica, el obispo les impuso las manos elevando la plegaria de ordenación y les entregó el Evangelio y unos recipientes para el lavatorio de pies, como símbolos de su servicio. De igual manera, monseñor Margni les colocó las estolas, y los familiares y amigos de cada uno los revistieron con la dalmática, vestimenta característica que representa el reinado de Cristo. 

Sobre el final de la celebración, los diáconos agradecieron a sus familias, a sus formadores del seminario, a los sacerdotes de clero, a los obispos, a las comunidades que les ayudan a vivir su ministerio y al Movimiento "De colores".+