Miércoles 7 de diciembre de 2022

"Nuestra vida es misión", recuerda el obispo de Posadas

  • 10 de marzo, 2022
  • Posadas (Misiones) (AICA)
Mons. Juan Martínez afirmó que el centro de la reflexión cuaresmal es revisar la vocación bautismal desde el compromiso de "sabernos responsables de la acción evangelizadora y misionera de la Iglesia"
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El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, recordó que el tiempo de Cuaresma “siempre es una oportunidad que nos regala Dios para revisar nuestra condición de cristianos, evaluar cómo vivimos la fe, discernir si lo urgente, o bien, la rutina, van anulando lo importante, las cosas que dan motivación y sentido a nuestra vida”.

“Durante varias semanas nos preparamos desde la conversión y la penitencia, pero, sobre todo, desde la esperanza, para celebrar el misterio de la Pascua. Es un tiempo para que acompañemos a Cristo, el Señor, en su vida y su misión, en su pasión y sufrimiento y en su entrega sin límites por amor, por nuestra redención”. 

“Este es el misterio de la Pascua donde el Señor da su vida muriendo y resucitando. La Pascua hace consistente nuestra esperanza porque la vida triunfa sobre la muerte. La liturgia, sobre todo en tiempos fuertes como la cuaresma que iniciamos, nos permite actualizar la fe de lo que celebramos e internalizar sus gestos y palabras mediante los sacramentos con la ayuda de la gracia para volver a Dios”.

El prelado posadeño destacó que “la liturgia es la fuente de espiritualidad más importante que tiene la Iglesia”, por lo que desde el Miércoles de Ceniza la invitación es “a vivir intensamente el don que Dios nos da y a introducirnos con esperanza en este tiempo litúrgico”.

“El propósito de esta carta es ofrecer algunos aportes para realizar un examen de conciencia donde con humildad podamos revisar nuestra vida tanto en la dimensión personal como en lo social y eclesial”.

“La clave de todo examen de conciencia no es una mera búsqueda de perfección, sino renovar el encuentro y la conversión al amor misericordioso de Dios. Solo cuando experimentamos el amor de Dios podemos transformarnos en instrumentos y puentes de su amor para nuestros hermanos, sobre todo para los más pobres y excluidos”.

Monseñor Martínez subrayó que “en el centro de esta reflexión cuaresmal está el revisar nuestra vocación bautismal desde el compromiso que tenemos todos los cristianos de sabernos responsables de la acción evangelizadora y misionera de la Iglesia”.+