Domingo 17 de octubre de 2021

"Nuestra salida de Afganistán fue un verdadero milagro"

  • 24 de septiembre, 2021
  • Roma (Italia) (AICA)
El barnabita Giovanni Scalese dio detalles de su repatriación a Italia. "Nuestra salida de Afganistán fue un verdadero milagro".
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El padre Giovanni Scalese, sacerdote de la Orden de Clérigos Regulares de San Pablo (barnabitas), superior de la Missio sui iuris en Afganistán, relató en una entrevista radial detalles de su evacuación y repatriación a Italia, así como del personal católico y de las religiosas.

“Gracias a Dios estoy bien. Nuestra salida de Afganistán fue un verdadero milagro. El día después de partir fue cuando se produjo la explosión en el aeropuerto. Si no hubiéramos salido ese día tal vez no habríamos podido irnos”, dijo en el programa de Radio María “Perseguidos pero no olvidados”, de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El padre Scalese dijo que su evacuación se produjo el 22 de agosto, un día antes del atentado terrorista que dejó 183 muertos y más de 200 heridos junto al aeropuerto de Kabul.

El atentado ocurrió tras el retorno de los talibanes al poder con una ofensiva contra las fuerzas gubernamentales de Afganistán el 15 de agosto, y del posterior retiro de las fuerzas militares de los Estados Unidos y sus aliados.

Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), alrededor de 18 millones de afganos, cerca de la mitad de los habitantes del país, requieren ayuda humanitaria en medio de la crisis.

En la entrevista, el padre Scalese recordó que “la comunidad católica en Afganistán es una comunidad sui iuris", y que “está compuesta exclusivamente por el personal de las embajadas y de las instituciones humanitarias”.

“Casi todos -reveló- dejaron Afganistán antes que nosotros. Los pocos que permanecieron no corren ningún riesgo”, y agregó que “en este momento la única ayuda que se puede dar es la oración”.

Finalmente recordó que “el 13 de octubre de 2017, al final del centenario de Fátima, consagramos la misión de Afganistán al Inmaculado Corazón de María. En ese día experimentamos la protección de Nuestra Señora. Esperamos que la Virgen proteja a todo el pueblo de Afganistán”, concluyó.

En otra entrevista, concedida días después a Vatican News, el padre Scalese dijo que “la satisfacción que más siento en este momento es que todo salió bien, que hemos conseguido llegar con las hermanas y los niños, y que todos estamos bien”.

“Damos gracias al Señor por ello. Lamentamos haber tenido que dejar un país muy necesitado y no poder continuar con nuestro servicio. Esperamos que todo se resuelva en poco tiempo y que se den las condiciones para poder reanudar el trabajo que la Iglesia realizaba en Afganistán”, agregó.

La Iglesia Católica estuvo presente en Afganistán desde hace más de un siglo, cuando los barnabitas comenzaron la misión sui iuris y se les encomendó la dirección de la única iglesia reconocida en el país, ubicada en la embajada italiana de Kabul.

Los padres barnabitas, desde su fundación en el siglo XVI, siempre estuvieron al servicio de las necesidades de la Iglesia. Son colaboradores de los obispos allí donde la Iglesia los necesita, porque su carisma es el de acompañar al pueblo de Dios en sus necesidades más urgentes e importantes.+