Viernes 1 de julio de 2022

Murió en Buenos Aires el presbítero Daniel Revert

  • 21 de febrero, 2022
  • Buenos Aires (AICA)
El sacerdote porteño tenía 88 años y fue prefecto de Disciplina del Seminario, párroco de Niño Jesús, San Pedro Apóstol, y Santa Amelia; y promotor y guía espiritual del Camino Neocatecumenal.
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El presbítero Daniel Revert murió el domingo 20 de febrero, a los 88 años, en la Clínica San Camilo, donde se encontraba internado en el último tiempo por diversas dolencias.

"Todos recuerdan al padre Daniel por su amor a Dios, su bondad, su cercanía, su fino sentido del humor y su generosidad", destacó el arzobispado de Buenos Aires al informar sobre su deceso.

El velatorio del sacerdote porteño y  consultor y guía espiritual del Camino Neocatecumenal se llevó a cabo ayer en la parroquia Santa Amelia, del barrio porteño de Almagro, donde el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Ernesto Giobando SJ, rezó un responso en su memoria; mientras que el vicario general de Buenos Aires, monseñor Enrique Eguía Seguí, presidió el rezo de Vísperas con miembros de las comunidades del Camino.

En la mañana de este lunes, el párroco del templo, presbítero Juan Alberto Benavídez, presidió la misa de exequias y posteriormente los restos del sacerdote fallecido fueron inhumados en el panteón de Cáritas en el Cementerio de Chacarita.

El presbítero Daniel Revert nació en Buenos Aires el 18 de enero de 1934 y en 1955, a los 21 años, ingresó al Seminario Arquidiocesano de Villa Devoto. Fue ordenado sacerdote el 10 de diciembre de 1961 y comenzó su ministerio siendo vicario cooperador y sustituto en diversas parroquias. A fines de los años 60 comenzó su servicio como prefecto de Disciplina en el Seminario Mayor de Buenos Aires. También se encargó del área de prensa por indicación del entonces arzobispo, cardenal Juan Carlos Aramburu

Luego desplegó su ministerio pastoral como párroco en Niño Jesús, San Pedro Apóstol, y Santa Amelia, en el barrio de Almagro, en esta última desde 1982 hasta 2010, año en el que pasó a residir en la Casa del Clero y luego en el Hogar Sacerdotal. 

En la parroquia Santa Amelia, el sacerdote abrió sus puertas al Camino Neocatecumenal, cuyos miembros fueron desarrollando un creciente despliegue pastoral y misionero a través del crecimiento de sus comunidades. Desde ese momento, se convirtió en un referente muy valorado del Camino, consultor y guía espiritual hasta sus últimos días de vida.+