Martes 13 de abril de 2021

Más de 100 mil marcharon por la vida y contra el aborto

  • 22 de marzo, 2019
  • Guayaquil (Ecuador)
El sábado 16 de marzo se realizó el Festival por la Vida: Salvemos las dos vidas, organizado por la arquidiócesis de Guayaquil, Ecuador, en el que participaron más de 100 mil personas. Festivales similares se realizaron el mismo día en las ciudades de Quito, Loja, Ambato, Puyo, Cuenca, Zamora, Riobamba, Portoviejo, Chone, Ibarra, Tulcán y Santa Elena.
Doná a AICA.org
El sábado 16 de marzo se realizó el Festival por la Vida: Salvemos las dos vidas, organizado por la arquidiócesis de Guayaquil, Ecuador, en el que participaron más de 100 mil personas. Festivales similares se realizaron el mismo día en las ciudades de Quito, Loja, Ambato, Puyo, Cuenca, Zamora, Riobamba, Portoviejo, Chone, Ibarra, Tulcán y Santa Elena.

"El festival tuvo como objetivo principal el reconocimiento de la protección de la vida desde la concepción, la defensa de la institución del matrimonio y el derecho a la libertad educativa, recogidos en el artículo 45 de la Constitución de la República del Ecuador", indica una nota de prensa de la arquidiócesis de Guayaquil.

Monseñor Luis Gerardo Cabrera Herrera, arzobispo de Guayaquil, destacó la importancia de actos como este que promueven la defensa del no nacido y resaltó la valentía de las madres embarazas, y afirmó que celebrar el Día del Niño Por Nacer es reconocerlo como persona real en todas sus fases, algo que constituye una verdad científica y no una creencia religiosa.





"Celebrar el día del niño por nacer es reconocerlo como persona real en todas sus fases: óvulo fecundado, cigoto, embrión, feto y, luego, niño, adolescente, joven y adulto. Esta verdad científica irrefutable es fruto de la investigación y de la razón. No es una creencia religiosa ni tampoco una posición conservadora, fanática ni fundamentalista", dijo el Prelado en su mensaje al concluir la marcha en Guayaquil.

La multitud se manifestó a favor de la vida y en contra de la amenaza del aborto, cuando en la Asamblea se debate un proyecto de ley que busca despenalizar esta práctica.

"Un ser humano tiene el mismo valor en cada una de sus etapas. ¿Quién de nosotros llegó a la vida sin recorrer el camino de la gestación iniciado en la fecundación del óvulo? ¿Qué hubiera pasado si nuestra madre u otra persona nos hubieran destruido en cualquiera de las fases bajo el pretexto de interrupción del embarazo? Simplemente, no estaríamos aquí cantando, riendo y luchando por los demás", señaló el arzobispo.

El prelado cuestionó luego si "¿puede una persona pensar, sentir, hablar, obrar, creer o soñar si primero no existe? Es imposible. Sin embargo, hay posiciones que afirman lo contrario: que primero pensamos, queremos y sentimos y luego somos personas. Con esta teoría, niegan que un niño por nacer sea una persona real con todos sus derechos, lo reducen a un conjunto de células que no piensan, ni sienten ni deciden y, así, ¡decretan y justifican su muerte!".

"Celebrar el día del niño por nacer es defender su derecho a vivir. Un derecho inalienable e innegociable reconocido por la Declaración universal de los derechos humanos, por las innumerables convenciones internacionales y de una manera especial, por nuestra Constitución", resaltó.

Monseñor Cabrera destacó además que el derecho a vivir de toda persona se basa en los valores éticos como la verdad, la igualdad y la justicia: que deben respetarse no solo para los niños por nacer sino para todos.

El arzobispo también subrayó la importancia de manifestarse públicamente a favor de la vida y la libertad religiosa, sin temores.

Tras afirmar que "para Dios, nadie es NO deseado ni NO planificado", el prelado dijo que "los cristianos, además de las razones médicas, éticas y jurídicas, contamos con la fe que nos desafía a asumir la causa del niño por nacer con la misma pasión, audacia y creatividad con la que Dios nos ama y defiende a cada uno de nosotros".

En Ecuador en 2006, durante la presidencia de Alfredo Palacios, se estableció el 25 de marzo como el Día del Niño por Nacer. Ese mismo año la Conferencia Episcopal Ecuatoriana también declaró esa fecha como el Día del Niño por Nacer.+