Domingo 26 de septiembre de 2021

Mons Vázquez: "La pastoral social comienza con ver y escuchar"

  • 29 de julio, 2021
  • Morón (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Morón invitó a "saciar las hambres de muchos" pasando de la compasión a la acción y puso el ejemplo del laico mártir Wenceslao Pedernera.
Doná a AICA.org

Monseñor Jorge Vázquez, obispo de Morón, invitó a pasar de la compasión a la acción. “Nuevamente nos encontramos con la mirada de Jesús. El domingo pasado Jesús nos miraba y su mirada penetra hasta lo más profundo del corazón, es una mirada de amor, de misericordia. Hoy de nuevo la volvemos a experimentar. Jesús vio a la gente, sintió compasión y se puso a atenderlos. Y ¿por qué sintió compasión? Porque vio que estaban desorientados”, explicó.

El prelado moronense aclaró que no se trata solamente de hambre de pan, sino de otras “hambres”, de justicia, de libertad, de paz. En ese sentido, expresó: “En este Evangelio vemos la pastoral social de Jesús. Lo primero es ver y escuchar porque si no vemos y escuchamos no existe nada. Es un ver y escuchar comprometido que debe tener una compasión, un sentir con el otro. A partir de la compasión vamos a comprender y después pasar a la acción, no solamente quedarnos con sentimientos”.

Tras afirmar que “estamos llamados a ser santos en lo cotidiano”, recordó al mártir riojano Wenceslao Pedernera: “el que fue asesinado delante de su familia en la madrugada, el beato mártir que poco después, en su agonía, les dice a sus hijos y a su esposa ‘no odien’”. 

“Acá vemos el grado de santidad de Wenceslao, un santo de todos los días, de la familia, de la participación en la capilla, del compromiso social”, destacó.

Asimismo, sostuvo que para ser santos no es necesario hacer grandes cosas, pero “sí podemos hacer un milagro, el milagro de saciar muchas hambres poniendo el pancito que tenemos en las manos de Jesús para que Él lo bendiga y lo multiplique”.

Para terminar, monseñor Vázquez citó una frase del Papa: “Ante el grito de hambre de tantos, no podemos permanecer distantes y tranquilos. La proclamación de Cristo como Pan de Vida eterna exige un compromiso con los pobres, los débiles, los últimos, los indefensos. Esta acción de caridad es la mayor verificación de la calidad de nuestra fe, tanto a nivel personal como comunitario”. Y se despidió pidiendo la intercesión de Wenceslao Pedernera y de Santiago Apóstol.+