Martes 13 de abril de 2021

Mons. Tissera celebró 16 años episcopales

  • 9 de febrero, 2021
  • Quilmes (Buenos Aires) (AICA)
A 16 años de su ordenación episcopal, la diócesis de Quilmes celebró una misa para dar gracias por la vida y el ministerio de su obispo, monseñor Carlos José Tissera.
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El obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera, celebró con una misa en la basílica y santuario de Nuestra Señora de Luján, el 16º aniversario de su ordenación episcopal.

La Eucaristía fue concelebrada por el obispo auxiliar, monseñor Marcelo Julián Margni, y por el presbítero Lucas Smiriglia, operario diocesano, oriundo de Bernalda, diócesis de Quilmes, próximo a partir a Perú.

"Vamos a dar gracias a Dios en este aniversario episcopal, pero también teniendo presentes a cada uno de ustedes, con lo que traen en el corazón en esta mañana, a este lugar en el que palpita el corazón del pueblo argentino", expresó monseñor Tissera al comienzo de la misa.

En su homilía se refirió a la liturgia que "nos presenta en este día sábado, la lectura del Evangelio de San Marcos y la Carta a los Hebreos, y nos muestra a Jesús hoy, con sus discípulos que vuelven de predicar y los invita a descansar, cruzan el lago con la barca pero la gente le gana y allí entonces Jesús estuvo acompañándolos, enseñándoles, hasta dándoles de comer, porque se compadeció de ellos".

"En este día que estoy dando gracias a Dios por mis 16 años de obispo, primero en Córdoba, en la diócesis de San Francisco, y ahora ya casi diez años en Quilmes, descubro eso: me he consagrado para servirlos a ustedes, al pueblo de Dios, tan necesitados nosotros de Dios, y Él se compadece de cada uno de nosotros", reconoció.

"Esa compasión de Jesús nos contagió a todos los pastores, a todos los ministros los que servimos al pueblo de Dios, para que podamos dejarnos también comer nosotros, porque para eso cada día celebramos la misa: para hacernos cuerpo y sangre con Jesús, alimento nuestro, pero también nosotros dándonos a los demás en la misión que cada uno tiene concretamente", afirmó.

Por eso, pidió a la Virgen que "nos dé un corazón compasivo en estos momentos que vive la humanidad entera y en nuestro país, que tengamos siempre el corazón, los oídos, el alma, la mirada puesta en los demás, no quedar mirándonos nosotros mismos, nuestro propio sufrimiento, nuestras propias necesidades -que son muchas- pero también miremos a los demás como Jesús, que se compadeció", animó.+