Viernes 4 de diciembre de 2020

Mons. Ojea abogó por una organización social basada en el incluir

  • 4 de octubre, 2020
  • San Isidro (Buenos Aires) (AICA)
"Tenemos que buscar una sociedad nueva que premie la generosidad, la participación, el servicio, y no, todo lo que significa excluir a los demás, buscar solamente el interés personal", sostuvo.

El obispo de San Isidro, monseñor Oscar Vicente Ojea, vuelve este domingo sobre la imagen del padre dueño de la viña, para referirse a la parábola de los labradores malvados, a los que le había alquilado la viña y que al momento de enviar a sus servidores a cobrar los frutos, estos resultan maltratados y asesinados.

"Qué notable es la paciencia de este dueño de la viña porque después de haber enviado a ellos que los mataron piensa: 'Respetarán a mi hijo' y envía a su propio hijo a cobrar los frutos”, destacó, y expresó: "Esos frutos que espera el padre viñador es el amor al prójimo, pero estos viñadores homicidas matan al heredero porque quieren poseer toda la viña".

"¡Qué tremendo este drama humano!”, exclamó“.

El prelado sanisidrense lamentó que los hombres y mujeres de este mundo no acepten "ser administradores de lo que Dios nos da", porque "queremos poseer, queremos ser sus dueños, queremos acaparar lo que el Señor nos regala como don”.

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Refiriéndose a la pospandemia, el obispo consideró: "Tenemos que luchar para poder volver no a la normalidad anterior, que era una normalidad enferma, según nos enseña el Santo Padre, sino a la normalidad del Reino de Dios".

"Somos administradores de los bienes”, recordó y puntualizó: “En ese Reino de Dios el pan tiene que llegar a todos y la organización social debe basarse en contribuir, en distribuir, en compartir y no en poseer y excluir; tenemos que buscar una sociedad nueva que premie la generosidad, la participación, el servicio, y no, todo lo que significa excluir a los demás, buscar solamente el interés personal"

Al destacar la peregrinación virtual a Luján de este sábado, monseñor Ojea subrayó la importancia de caminar hacia la Madre "con el corazón".

"Esta vez no lo podemos hacer físicamente, pero vamos a pedirle a la Virgen que nos visite a nosotros y que haga de este sueño una realidad, nosotros no podemos ir; pidámosle entonces, a María de Luján, que este año nos visite a todos los argentinos”, concluyó.+