Viernes 12 de agosto de 2022

Mons. Martínez llamó a "seguir renovando el compromiso de ser discípulos y misioneros"

  • 28 de junio, 2022
  • Posadas (Misiones) (AICA)
El obispo de Posadas compartió su reflexión por el decimotercer domingo del tiempo ordinario, en la que insistió que "todos los bautizados estamos llamados a ser discípulos".
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En el marco del decimotercer domingo del tiempo ordinario, el obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, reflexionó sobre la importancia del pasaje del Evangelio en el que se relata cómo Jesús va camino a Jerusalén para celebrar su Pascua y también expone las exigencias para quienes quieran seguirlo y ser discípulos suyos.

En ese sentido, monseñor Martínez señaló que “es habitual la tentación de pensar en un cristianismo sin Cristo, y sin cruz pascual” y esto sucede en general “por la incomprensión de nuestra condición de discípulos de Jesucristo”.

Seguidamente manifestó que “todos los bautizados estamos llamados a ser discípulos. El bautismo forma parte de una práctica habitual de los cristianos, es un acontecimiento incorporado en nuestra religiosidad”. Pero también es cierto, agregó “que no hemos asumido suficientemente este camino de discipulado y de una formación indispensable para vivir con un compromiso de fe nuestra vida cristiana”.

“Este discipulado del cristianismo no se refiere en primer lugar al seguimiento de una doctrina. No es una teología-teoría del mundo o una teoría desde los pobres. Su ángulo, para mirar la realidad no es un conjunto de normas morales. Tampoco ser cristiano es la realización de algunas prácticas de piedad o el cumplimiento de algunos rituales. El discipulado implica el seguimiento o adhesión a la persona de Jesucristo. En esto, el cristianismo se distancia de las otras religiones”, explicó.

En esa línea, el prelado afirmó que “la vinculación a la persona de Jesús no es por un tiempo o bajo un aspecto determinado. El discípulo que sigue a Jesús se encuentra con la necesidad de asumir sus enseñanzas. Desde Él, nosotros nos comprometemos con la doctrina que Él nos revela, hacemos una opción preferencial por los pobres y marginados, y solo desde Él tienen sentido nuestras prácticas de piedad”. “Estas enseñanzas son liberadoras y nos regalan la Vida. Pero también hay que decir que son exigentes e implican un seguimiento que tiene que ver con la cruz”.

Por otra parte, el obispo de Posadas aseguró que “quizás nos venga bien preguntarnos” si realmente “podemos vivir este discipulado de Jesucristo, en medio de un mundo tan complejo y donde las ofertas parecen ser tan diferentes a la propuesta cristiana”. “Desde ya que debemos reconocer que es difícil”, reflexionó monseñor Martínez, quien dijo que “uno de los principales males viene por el lado del secularismo, la indiferencia y el individualismo religioso. Pero también, lamentablemente, hay propuestas religiosas que son consumistas y entusiasman temporalmente a algunos y después los dejan peor que antes”.

Sin embargo, manifestó que “aunque es difícil, sabemos que es posible vivir nuestra condición de cristianos porque Dios nos ayuda con su gracia” y “seguramente, en donde podemos encontrar las mejores respuestas es en el testimonio de tantos mártires y santos del pasado y de nuestro tiempo”.

Finalmente, monseñor Martínez destacó que “la vida del cristiano, para que sea pascual y redentora, requiere de la cruz y del martirio que, sin buscarlos, nos purifican en el camino personal y eclesial. Podemos decir que siempre hay una dimensión martirial en el discipulado cristiano, que nos lleva a vivir con gozo, con mucho gozo, la experiencia del Cristo resucitado, y nuestra condición de hijos e hijas de Dios”.+