Viernes 2 de diciembre de 2022

Mons. Martínez: Hace falta un liderazgo de servicio y honestidad

  • 29 de septiembre, 2021
  • Posadas (Misiones) (AICA)
El obispo de Posadas consideró que ante la carencia de nuevos estilos de liderazgo, "es bueno tener presente" la concepción del poder como servicio.
Doná a AICA.org

El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, consideró que es necesario contar con figuras ejemplares, sobre todo en este tiempo de “una crisis profunda, en la incertidumbre, marcados por un contexto de individualismo y pobreza”.

“Será clave el estilo de liderazgo que necesitamos hoy de servicio y honestidad que pueda servir para revisar y tener una medida desde donde evaluar a nuestra dirigencia política y social en nuestra Patria y en nuestra provincia, sobre todo en un contexto donde a veces podemos tener la tentación de la desesperanza, cuando aparece más como horizonte el pragmatismo y las estrategias coyunturales, que la necesidad de la magnanimidad y la referencia al bien común”, planteó.

El prelado posadeño reiteró que en estos días se necesita “la multiplicación de líderes justos, que con el testimonio público de sus vidas sean signos de esperanza para nuestra gente”.

“Como cristianos no debemos olvidar que estamos llamados a contemplar, en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos. Para nosotros, éste es el verdadero fundamento de todo poder y de toda autoridad: servir a Cristo, sirviendo a nuestros hermanos”, puntualizó.

“En un cambio de época, caracterizado por la carencia de nuevos estilos de liderazgo, tanto sociales y políticos, como religiosos y culturales, es bueno tener presente esta concepción del poder como servicio. Como Iglesia, este déficit nos cuestiona”, agregó.

Monseñor Martínez sostuvo que “en un continente de bautizados, advertimos la notable ausencia, en el ámbito político, comunicacional y universitario, de voces e iniciativas de líderes católicos, con fuerte personalidad y abnegada vocación, que sean coherentes con sus convicciones éticas y religiosas”.

“El mejor aporte a la esperanza en nuestro contexto será la magnanimidad en nuestra sociedad procurando salir de nuestras mezquindades que siempre nos dañan”, concluyó.+

» Texto completo de la reflexión