Jueves 9 de febrero de 2023

Mons. Laxague llamó a vivir la triple dimensión de "las tres mesas"

  • 2 de noviembre, 2020
  • Luján (Buenos Aires) (AICA)
Con el lema "¡María, nos trae la Esperanza!", la diócesis de Zárate-Campana peregrinó de modo virtual al santuario nacional de Luján.
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La diócesis de Zárate-Campana celebró entre el sábado 31 de octubre y el domingo 1 de noviembre su 42ª Peregrinación Diocesana al santuario de Luján, este año de modo virtual. 

Con el lema “¡María, nos trae la Esperanza!”, la transmisión comenzó el sábado a las 19 y se extendió durante toda la noche hasta el domingo a las 11, cuando el obispo diocesano, monseñor Pedro María Laxague, celebró la misa en el santuario mariano de Luján, acompañado por el obispo auxiliar electo, monseñor Justo Rodríguez Gallego.

En el perfil de Facebook y en canal de YouTube de la peregrinación diocesana, se transmitió durante 12 horas una animación que acompañó a la diócesis y la ayudó a vivir cerca de María esta peregrinación que lleva más de 40 años. Se compartieron testimonios varios, cantos, recuerdos se otras peregrinaciones y el rezo del rosario.

Al celebrar la misa, monseñor Laxague citó el lema y afirmó: “La esperanza es el Señor Jesús, nuestro Salvador y redentor, aquel que quiso vivir con nosotros. Y para esto eligió a María. María hizo presente al Señor Jesús, a Dios, a la palabra hecha hombre entre nosotros”.

A pesar de la situación de este año, el obispo animó a recuperar “las ganas de seguir adelante y de contagiar a otros, porque cuando uno está contento, busca compartirlo con alguien”. 

“Hoy quiero invitar a toda la diócesis a tener en cuenta que, si nosotros somos creyentes, hombres y mujeres de esperanza, tenemos que vivir esta triple dimensión: acercarnos a las tres mesas en las que tenemos que estar presentes”, dijo, y describió en primer lugar a “la mesa de la eucaristía, que es mesa de culto”.

Luego, mencionó “la mesa de la misión y de la evangelización, que ahora se potenció a través de las redes sociales”, y por último señaló “la mesa de caridad, de la cercanía al prójimo, que es la que hoy quiero subrayar”.

“Preparémonos para vivir el Adviento y la Navidad mucho más cercanos que los más pobres. Aquellos de los que se habla mucho, pero se los ayuda poco. Por eso nosotros tenemos que dar el ejemplo”, animó.

Finalmente, dio “gracias al Señor que nos concedió una mamá tan buena que nos cuida y que nos regala al Señor. Aprendamos a vivir la caridad y esmerémonos mucho”, concluyó.+