Lunes 15 de abril de 2024

Mons. García Cuerva: 'Jesús quiere abrazar lo frágil'

  • 29 de marzo, 2024
  • Buenos Aires (AICA)
El arzobispo de Buenos Aires presidió la misa de la Cena del Señor en la parroquia San Enrique. Acompañado por el párroco Esteban Sacchi, realizó el lavatorio de los pies a fieles de la comunidad.
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El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, presidió la misa de la Cena del Señor en la parroquia San Enrique, en el barrio porteño de Liniers. Acompañado por el párroco, presbítero Esteban Sacchi, realizó el gesto del lavatorio de los pies a fieles de la comunidad e invitó a “dejarnos abrazar por Jesús, que nos ama mucho y quiere abrazar la fragilidad de nuestras vidas”.

El coro parroquial de niños animó la celebración, que se llevó a cabo en un clima muy familiar y con la iglesia repleta. En su homilía, monseñor García Cuerva hizo énfasis en el mandamiento del amor que Jesús regala a través del gesto del lavatorio de los pies.

A su vez, destacó que los pies “representan los caminos de la vida que recorrimos”, pero que Jesús no pregunta, no juzga, sino que “lo que le importa son los caminos que querés recorrer de acá en adelante”.

“Por eso hoy tenemos que sentir todos que Jesús nos lava los pies, nos lava los pies porque apuesta por nosotros, nos lava los pies porque nos ama y nos quiere felices en el camino de la vida y ya no le importa de dónde venís sino para dónde querés ir”, sostuvo.

En ese sentido, el prelado propuso “que le ofrezcamos a Dios nuestra vida. Le digamos: ‘acá estoy con toda mi mugre; acá estoy con todas mis oscuridades; acá estoy con todas mis cosas lindas y las cosas no tan lindas. Jesús, vos las conoces, vos sabés por dónde anduve’”.

El arzobispo porteño explicó que “los pies un poco representan nuestras debilidades” y consideró que “Jesús quiere lavar los pies porque justamente quiere abrazar tu parte más frágil. Jesús quiere abrazar tu vulnerabilidad. Jesús quiere abrazar toda tu vida con todas las equivocaciones, quizá con tus pecados”.

Por eso, llamó a no tener vergüenza delante de Jesús y a mostrarle la vida como está, “con todas las medias agujereadas y con el olor a patas que puede haber”, porque “como Hijo de Dios hoy también quiere lavar tus pies, quiere lavar tu vida, quiere lavar tu corazón”.

Además, monseñor García Cuerva planteó tres desafíos: “Encontrarnos, darle otra oportunidad a las personas, como nos la da Jesús, aceptar la vida del otro, como viene; ser buenos con los demás; y ponernos al servicio, no mirar a nadie desde arriba”.

“Animémonos entonces a mostrarle nuestra vida a Dios. No importa el camino que hayamos recorrido, animémonos a mostrarle nuestras oscuridades, pecados y fragilidades. No debe haber vergüenza, porque Dios nos ama mucho”, concluyó.+

» Texto completo de la homilía