Viernes 12 de agosto de 2022

Mons. Frassia: Volver a Dios, que tiene misericordia y ternura

  • 19 de septiembre, 2019
  • Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, compartió con la comunidad diocesana su
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El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, compartió con la comunidad diocesana sus reflexiones sobre el Evangelio de San Lucas que se leyó el pasado domingo (XXIV cuarto durante el año), en el que se narra la parábola del pastor que va en busca de la oveja perdida y se alegra al encontrarla.



“En esta lectura –dijo monseñor Frassia- hay tres cosas que son importantes: la primera, es la realidad; la segunda, el extravío y la tercera, la búsqueda y el encuentro.







Y explicó: “La realidad está en que eran cien ovejas, una se perdió y después hubo alguien que salió a buscarla y la encontró. Esta realidad sucede con todos nosotros, porque todos tenemos realidades pero en algún momento del camino nos perdemos. Nos perdemos, nos desanimamos, nos desilusionamos, tiramos la toalla, nos cansamos. Y llega un momento en que uno empieza a andar a la deriva, sin fuerzas, sin integridad, yo diría “vagamente”. Entonces sale alguien en nombre de Dios, alguien que nos puede ayudar, alguien que nos pueda escuchar, alguien que nos puede hacer recapacitar y es evidente que eso también pasa.



“Así como uno recibió ayuda –prosiguió el prelado-, uno también tiene que ayudar al que está extraviado, porque en la familia todos nos necesitamos y hay que saber perdonar, hay que saber rescatar, hay que saber recrear los vínculos, hay que saber rearmar la vida de las personas. Esto no es una manipulación; esto es un acto de amor, de misericordia y de perdón. Es muy importante el reconocimiento, lo malo es cuando uno no sólo se cayó sino que uno no quiera salir. Lo importante no es caer, lo importante es saberse ayudado para poder levantarse y seguir”.



“Pidamos al Señor que podamos levantar gente caída pero que no llegue hasta el extremo, hasta lo último. Nuestra vida nos tiene que hacer volver a este Dios que tiene misericordia, que tiene ternura, que tiene bondad y que no nos pregunta los pecados sino que nos abraza y nos hace fiesta”, concluyó monseñor Frassia.+