Viernes 12 de agosto de 2022

Mons. Fernández les pidió "un ministerio popular" a los nuevos diáconos

  • 29 de marzo, 2022
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
"Animen la vida comunitaria y misionera, caminen los barrios y recojan el dolor de los que sufren", les sugirió a Juan Pappalardo, Luciano Lucentini, Delfor Colombo, Gustavo Rossi y Claudio Marcello.
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El arzobispo de La Plata, monseñor Víctor Manuel Fernández, ordenó cinco nuevos diáconos el pasado 26 de marzo en una misa en la catedral platense, a la que asisitó un gran número de personas para acompañar a Juan Francisco Pappalardo y Luciano Lucentini, quienes van camino al sacerdocio, y a los laicos Delfor Colombo, Gustavo Rossi y Claudio Marcello.

“Cuando uno llega al momento de la ordenación, que es una consagración definitiva, vuelve a la memoria la propia historia con Jesús”, señaló, y profundizó: “Es una historia de amor que hoy llega a un momento culminante. Lo que cuenta es eso, que Cristo vivo se hace presente, te abraza, te toma para Él y te une a Él con corazón de servidor. Entonces, a partir de hoy tus gestos pasan a ser prolongaciones de Cristo mismo para los demás, y por eso todo gesto que no refleje ese amor divino se vuelve especialmente inadecuado y contradictorio”.

El diácono, continuó el arzobispo platense, “es un servidor del pueblo de Dios y pasa a ser canal de bendición”.

“Hay una bendición ascendente que es la alabanza que ustedes (por los ordenados) elevarán a Dios cada día y esto se convierte en una bendición descendente, que es la fuerza de Dios y su ayuda que se derramarán en la gente”, agregó.

Asimismo, recordó que la Iglesia ha querido que del tesoro de gracia que Cristo le ha confiado, se derrame particularmente la bendición a través de las manos de los ministros ordenados. “El pueblo de Dios confía en el poder de esa bendición, confíen firmemente ustedes también”, sostuvo.

“En el caso del diaconado, basta ver su origen, y hay que volver a ese origen que está narrado en los Hechos de los Apóstoles. Fueron creados para servir a las mesas, para estar en medio de la gente, para estar cerca de los más pobres y abandonados: así que, como siempre decimos, ustedes no pueden ser sacristanes ordenados”, les aclaró.

“Y si van a estar más cerca del Evangelio, no es solamente para proclamarlo en la misa, sino para obsesionarse santamente buscando los caminos para que los demás lo acojan, lo vivan, lo vuelvan experiencia feliz de fe en sus propias vidas”, puntualizó.

Finalmente, monseñor Fernández les pidió a los nuevos ordenados “un ministerio popular”.

“Los ordenamos para que bauticen, bendigan, animen la vida comunitaria y misionera, caminen los barrios y recojan en su corazón el dolor de los que sufren”, concluyó.

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