Martes 21 de septiembre de 2021

Mons. Fenoy agradeció a la comunidad de San Miguel por los años compartidos

  • 17 de abril, 2018
  • San Miguel (Buenos Aires) (AICA)
Al conocerse el nombramiento por parte del papa Francisco de monseñor Sergio Fenoy como arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, el prelado escribió un mensaje a la comunidad de San Miguel, a quienes agradeció los años compartidos, "en especial a todos mis hermanos sacerdotes". El obispo consideró que lo más hermoso de este tiempo fue "recibir todo su afecto, el testimonio de su simplicidad y pobreza, su sentido solidario y su profunda religiosidad".
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Monseñor Sergio Fenoy envió un mensaje a la comunidad de San Miguel, donde se desempeñó como pastor hasta hace unas horas, cuando el papa Francisco dio a conocer su traslado y promoción a la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, donde ocupará el cargo que desempeñaba monseñor José Maria Arancedo.

"Hoy se ha hecho pública la decisión del Papa Francisco de trasladarme a la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz. He recibido esta noticia con espíritu de fe y sencilla disponibilidad y con mucho agradecimiento a la Iglesia que, en la persona del Santo Padre, me confía esta nueva y desafiante misión", expresó.

"En este momento tan particular para mí, deseo hacerme presente con este saludo, con el que quiero expresarles todo mi cariño a cada uno de ustedes, con quienes he compartido estos años en la diócesis de San Miguel, en especial a todos mis hermanos sacerdotes, que han colaborado en mi ministerio con mucha generosidad y han sabido tenerme paciencia, disculpando aquellas cosas que no salieron tan bien", añadió.
El prelado reconoció que "lo más hermoso de este tiempo que el Señor me concedió vivir en esta diócesis, fue sentirme parte de este santo Pueblo fiel de Dios y recibir todo su afecto, el testimonio de su simplicidad y pobreza, su sentido solidario y su profunda religiosidad".

"Mi deseo al llegar a la diócesis era anunciar el amor de Dios que se nos manifestó en Jesucristo, presentándome como un simple servidor. No siempre supe hacerlo. Estoy seguro que la fraterna comprensión de todos ustedes suplirá mis deficiencias, y que el Espíritu del Resucitado dará fecundidad a lo poco que pude sembrar", confió.

Finalmente, invitó a que en este tiempo de espera de un nuevo pastor "se dispongan a celebrarlo con esperanza y en un clima de profunda oración" y consideró que "la etapa que comenzarán con él será una ocasión de nuevas oportunidades para todos. Un especial motivo para seguir experimentando la dulce y confortadora alegría de evangelizar en el camino trazado por las orientaciones pastorales y en el clima festivo de los 40 años de la diócesis".

"Oportunamente los invitaré a la Eucaristía que presidiré en la iglesia catedral para despedirme de ustedes y dar gracias a Dios por tantos beneficios recibidos durante estos once años de ministerio episcopal en San Miguel", anticipó, y rogó que lo encomienden a Nuestra Señora de Guadalupe y a San José, patronos de su nueva arquidiócesis, "para que se renueven en mí el entusiasmo por el Evangelio y la pasión por el Pueblo de Dios".

Finalmente, les envió un abrazo con sincero agradecimiento y cariño, y le pidió a Dios "que los cuide con mucho amor".+