Miércoles 18 de mayo de 2022

Mons. D'Annibale llamó a una economía "donde todos seamos protagonistas"

  • 24 de septiembre, 2019
  • San Martín (Buenos Aires) (AICA)
Comentario del Evangelio del obispo de San Martín
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El obispo de San Martín, monseñor Miguel Ángel D’Annibale, compartió sus reflexiones sobre el Evangelio del domingo 22 de septiembre, que narra la parábola del administrador deshonesto, que trata especialmente “el tema de lo económico, de los bienes, el tema de qué hacer con nuestras cosas”.

“Esta parábola lo refleja: es este administrador al cual se le pide cuentas. Parece que algunas cosas no andaban bien, y el dueño le dice ‘bueno, te tenés que ir’ y como se la veía venir, empezó a cambiar los papeles. Realmente, lo dice Jesús, es un administrador deshonesto”, recordó el obispo.

“Pero dice: miren qué hábil el administrador deshonesto que se prepara para que a su salida otros lo reciban”, continúa. “Pero Jesús alaba esta capacidad de poder resolver las cosas. En Jesús aparece mucho esto, alabar una capacidad de resolución, pero aplicarla de otra manera”, señaló monseñor D’Annibale.

“Entonces Jesús dice: no se hagan amigos del dinero, no acaparen para ustedes, busquen hacer las cosas desde otro lugar. Miren el modo como tenemos que ser hábiles nosotros: desde la pobreza, desde el compartir, desde mirar otra forma de hacer las cosas, que es lo que el Señor propone: No se puede servir a Dios y al dinero”, destacó.

En ese sentido, el prelado consideró que “esto implica una manera de trabajar y de vivir: ustedes saben que estamos viviendo momentos muy difíciles en la Agentina, toda esta economía que nos ha llevado a situaciones muy difíciles es una economía que el Papa crítica muy fuerte y a esto lo llamamos economía del mercado, y que hace que lo importante nada más es el tener y el acaparar, y no pensar en aquella gente que pueda desarrollarse con el dinero”, detalló.

“Estos son principios que acompañan al mundo y no son solamente principios para la Argentina, nos acompañan desde el mundo y quizá, desde mi humilde punto de vista, están hasta fuera de las realidades de cada país y de lo que cada país de manera soberana va decidiendo, porque vemos que cuando hay un conflicto estos mercados se llevan todo, traen, y nosotros que caminamos a pie todos los días, tratando de parar la olla, estamos viendo qué hacer”, lamentó.

“Entonces tiene que haber otra economía: el Papa convoca el año que viene en Asís a una economía distinta, a pensar una economía distinta. Lo viene diciendo en el Laudato si’, lo viene diciendo en la Alegría del Evangelio, su primer documento. Viene diciendo que esta economía de la cual hablaba antes, produce descartados. Y que tiene que haber otro modo de plantearnos las cosas, donde todos seamos protagonistas y donde, de alguna manera, siempre pensemos que con ese dinero tiene que haber la posibilidad del progreso y de la dignidad de las personas”.

El prelado consideró que “es posible y el Evangelio nos propone buscar la manera de sostener y de animar a aquellos que pueden encontrar un camino distinto, y en eso tenemos que estar comprometidos nosotros”.+