Sábado 16 de octubre de 2021

Mons. Chávez destacó las marchas por la vida del #28N

  • 2 de diciembre, 2020
  • Concepción (Tucumán) (AICA)
"No como un gesto para enfrentar a nadie, sino simplemente para clamar por la vida, por la verdad, por la justicia en su auténtico sentido", precisó el obispo de Concepción en su homilía dominical.
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El obispo de Concepción, monseñor José Melitón Chávez, presidió la misa del primer domingo de Adviento que se transmite a la provincia de Tucumán a través de Canal 10.

“Aguardar tiempo nuevos significa estar abiertos a la novedad de Dios, que viene a renovar, a cambiar, todas las cosas, a poner las cosas en su lugar, a poner la justicia en su lugar, a hacer brillar la verdad en los espacios de diálogo entre personas e instituciones”, explicó y agregó en relación con el debate legislativo por el aborto: “Espero que esto no vaya sonando en el contexto que vivimos”.

“Hacer que el amor, en su verdadero sentido, esté presente regulando las relaciones familiares, pero a la vez convirtiéndose en amistad social y política”, sostuvo.

El prelado pidió que la paz sea una realidad, esa paz que “es el deseo más profundo de todos los corazones” y advirtió: “El gran peligro es habernos acostumbrado a la vigencia del mal, creer que las divisiones son más importantes que los esfuerzos por la paz y la unidad”.

“Estar despiertos significa estar deseosos de que el Señor venga a nuestra historia de hoy, a esta historia nuestra, de Tucumán, hoy”, subrayó.

Dirigiéndose a los adolescentes y jóvenes de los colegios de la provincia, que participaron especialmente de esta misa virtual, el obispo afirmó: “Ustedes son los que nos tienen que hacer soñar con algo nuevo, a nosotros los adultos, que tenemos la enorme responsabilidad de abrirles el camino a un mundo mejor, despiertos y esperanzados”.

Monseñor Chávez destacó las marchas por la vida del #28N “no como un gesto para enfrentar a nadie, sino simplemente para clamar por la vida, por la verdad, por la justicia en su auténtico sentido”

“¡Que María, la pura y limpia concepción, nos ayude a estar despiertos, a seguir soñando con lo nuevo, con lo mejor; a no acostumbrarnos al mal y a la corrupción, sino ser valientes como ella! Lo suyo fue, simplemente, decirle sí al Señor y Dios hizo todo. Un sí que no fue algo puntual, sino un sí sostenido, constante hasta el fin, hasta la cruz, hasta la resurrección”, concluyó.+