Miércoles 18 de mayo de 2022

Mons. Canecin llamó a seguir contribuyendo a crear una "cultura vocacional"

  • 11 de mayo, 2022
  • Esquina (Corrientes) (AICA)
El obispo de Goya presidió la misa del Buen Pastor en la parroquia de Esquina, donde la hermana Nancy Martínez tomó su promesa de vínculo con el Instituto Misioneras Seglares de la Iglesia.
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El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, presidió la misa del Domingo del Buen Pastor en la parroquia Santa Catalina, de la ciudad correntina de Esquina, donde se celebró la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

En ese marco, el prelado tomó su promesa de vínculo con el Instituto Misioneras Seglares de la Iglesia a la hermana Nancy Edith Martínez. Participaron sacerdotes del clero diocesano, seminaristas y religiosas de la diócesis de Goya.

En el día que la Iglesia reza especialmente por las vocaciones, monseñor Canecín expresó: “Estamos llamados al servicio de la Iglesia y para las periferias del mundo”.

“Que todos sean uno”, es el lema que eligió para su promesa de vínculo la hermana Nancy Edith Martínez, cuya espiritualidad y estatutos pertenecen a la obra de Nazaria Ignacia Marcha.

 

Asimismo, recordó que este instituto de vida consagrada nació en Madrid (España) en 1962 y desde 1990 en la Argentina.  La espiritualidad es ignaciana y el carisma es el trabajo por la unidad al servicio de la Iglesia en la extensión del Reino.

El obispo reflexionó sobre las palabras de Jesús “la mies es mucha y los obreros son pocos” y planteó que al llegar esta celebración se piensa “solamente en las vocaciones sacerdotales, eso es una estrechés” y para eso “tenemos que abrir la mente y el corazón”.

“Llamados a edificar la familia humana” es el mensaje del papa Francisco y es una concepción “amplia de la palabra vocación”.

“Todo ser humano fue pensado por Dios desde la eternidad y está llamado” porque “el Señor les regal´ó un don, un carisma y una gracia”, y como “cada ser humano es único e irrepetible, tiene un lugar y don en la humanidad, en la Iglesia y en la sociedad” destacó.

En esa línea dijo “todos tenemos un lugar” y animó a “descubrir” ese lugar.

Refiriéndose al Domingo del Buen Pastor, monseñor Canecín señaló: Jesús es el Buen Pastor prometido por Dios” y remarcó el pasaje bíblico del profeta Jeremías “les daré un pastor según mi corazón”.

El pastor que regaló Dios según su corazón es, subrayó, “Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre” y del que “todos los que vamos haciendo un camino en la Iglesia nos enamoramos, entusiasmamos y apasionamos” por eso alentó a “ser sus discípulos y misioneros para que otros también conozcan a Jesucristo”.

“Jesucristo es el único Buen Pastor, es el cordero que dio la vida”, añadió.

Monseñor Canecin reiteró el pedido que hizo cuando llegó a esta diócesis: “Tenemos que ayudarnos entre todos a crear la cultura vocacional, crear el ambiente propicio para que cada ser humano pueda descubrir cual es el sueño, plan y proyecto que Dios tuvo desde la eternidad” para poder “encarnarlo y asumirlo en sus vidas”.

El prelado recordó la expresión de Santa Nazaria Ignacia “tenemos que ser la Palabra de Dios encarnada” porque muchos “conocerán a Dios viendo las vidas de cada uno de nosotros”.

“Tenemos que predicar siempre y algunas veces también tenemos que hablar” expresó parafraseando a San Francisco de Asís, eso significa que “la vida es el mensaje y algunas veces la palabra verbal”.

Más adelante afirmó que “en el corazón de la familia humana se edifica la Iglesia, al servicio del Reino de Dios” y animó a pedir al Señor “la gracia de poder escuchar su voz en la oración, en el silencio, en la Palabra y en cada uno de los hermanos en la realidad, porque Dios nos habla permanentemente”.

Por último, monseñor Canecín pidió: “Señor, regalanos la gracia de escuchar tu voz, porque solo tienes palabras de vida eterna”.+

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