Sábado 13 de julio de 2024

Mons. Canecín: "La compasión como ejercicio sinodal de sanación"

  • 13 de febrero, 2023
  • Goya (Corrientes) (AICA)
Con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y la Jornada Mundial del Enfermo, el obispo de Goya presidió la misa en la gruta ubicada en la cabecera de la diócesis, el sábado 11 de febrero.
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El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, presidió la misa por la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y la Jornada Mundial del Enfermo, este sábado 11 de febrero, en la gruta ubicada en la cabecera de la diócesis.

En su homilía, y en relación con el lema que anima el novenario diocesano de este año (“Vamos juntos anunciando la alegría del Evangelio”), el obispo se preguntó: “¿Cómo anunciamos?”, para responder a continuación: “Con el testimonio, porque sin testimonio la palabra cae por tierra”.

En ese sentido, monseñor Canecín llamó a anunciar el Evangelio con alegría en “nuestra vida personal, conyugal, familiar, comunitaria, como fue la primitiva comunidad cristiana, según relata los Hechos de los Apóstoles, que tenían un solo corazón y una sola alma, y nadie pasaba necesidad, porque ponían sus bienes en común ya que no los consideraban propios: el bien común era el mayor de los bienes. Ese testimonio era el mejor anuncio de lo que la obra del Resucitado estaba haciendo ellos”.

En relación con la fiesta del día, exhortó: “Miremos a la bienaventurada Virgen María de Lourdes, y aprendamos de ella a ser testigos de la obra de Dios en cada uno. Ella entonó y cantó el Magnificat, que es anuncio profético, porque Dios miró la humildad, la humillación y el abajamiento, el anonadamiento y la pequeñez de su esclava”, y afirmó que “esta es la condición para que Dios haga maravillas en nuestras vidas, que es presentarnos humildes, pobres, pequeños y disponibles”.

El obispo se refirió entonces a la sinodalidad, “esa palabra que el Papa ha instalado, y así toda la Iglesia en el mundo estamos haciendo este camino sinodal, vamos aprendiendo a caminar juntos”.

También destacó la celebración de la XXXI Jornada Mundial del Enfermo, señalando que es un “día para la reflexión, la oración y el compartir junto a quienes sufren las consecuencias de alguna enfermedad”.

Uniendo los dos últimos conceptos, monseñor Canecín se refirió a “la compasión como ejercicio sinodal en la sanación”, como “nos dice el Santo Padre en el mensaje de invitación para celebrar esta Jornada: ‘Cuida de él’, que es la recomendación del samaritano al posadero. Jesús nos lo repite también a cada uno de nosotros, y al final nos exhorta a hacer lo mismo”.

Por eso, el obispo de Goya llamó a “cuidar a los enfermos, sea cual fuere, en esta circunstancia de la vida”, e insistió en que “para cuidar al enfermo tenemos que ejercitar la compasión y hacerlo sinodalmente, caminando juntos”.

“La enfermedad es parte de la condición humana, es parte de la vida, hoy puedo tener salud pero mañana ya me pasaron los años y la propia vejez es expresión de enfermedad. Hagan a otros lo que mañana van a querer que hagan por ustedes”, viendo en los enfermos a Jesús, concluyó.+