Viernes 2 de diciembre de 2022

Mons. Buenanueva: "¡Auméntanos la fe!"

  • 4 de octubre, 2022
  • San Francisco (Córdoba) (AICA)
El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, compartió una reflexión sobre el Evangelio en el periódico "La Voz de San Justo".
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Con el título "Auméntanos la fe", el obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, compartió su reflexión sobre el Evangelio dominical en el periódico "La Voz de San Justo".

Su columna comienza con un pasaje del Evangelio de Lucas: “Los apóstoles dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». Él respondió: «Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: «Arráncate de raíz y plántate en el mar», ella les obedecería.» […]”.

Al respecto, afirmó: "Jesús siempre descoloca. Los apóstoles le piden 'más' fe, y él, casi que pide tener 'menos'. En realidad, a lo que apunta es a la calidad de eso que intentamos decir cuando usamos la brevísima palabra 'fe'".

"Basta que ella asome en el corazón para que todo cambie. Especialmente, para que se transforme la vida de una persona. Y eso es mucho más potente que trasplantar un lapacho en el mar", consideró.

"Ese 'amén' al Dios vivo que nos habla es dinamita pura. Porque 'fe' significa aprender a entregarle la vida a Dios. Mete en el alma la más revolucionaria convicción: 'Solo Dios basta', como dirá santa Teresa en su famosa coplilla", añadió.

"Del domingo pasado nos quedábamos con la imagen fuerte del abismo que separaba al rico de Lázaro. La perspectiva de una frustración eterna del ser humano es verdaderamente terrible", recordó. "Es usual en la Escritura que la perspectiva intimidante de la condena abra lugar al perdón gratuito, sorpresivo e inesperado de Dios. Creemos en un Dios que sabe perdonar. Es el mensaje central de Jesús. La fe abre la puerta a ese Dios", reflexionó el obispo.

"Lucas lo presentará en la escena culminante de la crucifixión, cuando el perdón alcance al 'buen ladrón'. Allí está la fe, pequeña como un 'grano de mostaza', haciendo posible la salvación de un ser humano, en apariencias, irremediablemente perdido".

“Señor, también te decimos: ¡Auméntanos la fe! Que ella despunte en nuestro corazón, simple y sencilla como una luz. Y que nos transforme. Como un «granito de mostaza». Amén", rezó.+