Martes 24 de mayo de 2022

Mons. Bitar: "Francisco nos seguirá sorprendiendo"

  • 13 de marzo, 2014
  • Oberá (Misiones) (AICA)
El obispo de Oberá, en la provincia de Misiones, monseñor Damián Bitar, reflexionó a un año de la elección del papa Francisco sobre su pontificado, su magisterio y las enseñanzas sencillas y claras con las que ha animado la vida de fe de los católicos. Entre otras afirmaciones, el prelado aseguró que los testimonios de muchos obispos y sacerdotes confirman que el ?efecto Francisco? ha hecho volver a muchas personas alejadas o con su fe adormecida a participar de la misa dominical, a la oración y la confesión.
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El obispo de Oberá, en la provincia de Misiones, monseñor Damián Bitar, reflexionó a un año de la elección del papa Francisco sobre su pontificado, su magisterio y las enseñanzas sencillas y claras con las que ha animado la vida de fe de los católicos.

Entre otras afirmaciones, el prelado aseguró que los testimonios de muchos obispos y sacerdotes confirman que el ?efecto Francisco? ha hecho volver a muchas personas alejadas o con su fe adormecida a participar de la misa dominical, a la oración y la confesión.

A un año de la elección del Papa ¿cómo vivió ese momento histórico?
- Ante todo debo decir que no me sorprendí o ?asusté? frente a la renuncia de Benedicto XVI. Su decisión ?revolucionaria? sólo podía surgir del discernimiento de un hombre sabio y santo como él. Pero lo que nunca imaginé es que Jorge Bergoglio sería su sucesor; por eso la noticia me dejó estupefacto, con una mezcla de intensa alegría y por otro lado de temor pensando en su edad y en su salud.

Sinceramente decía en mi interior ?¡Pobre Jorge! ¡Cómo hará con semejante peso en sus espaldas!? Días después, cuando todos lo notamos tan sereno, con tanta paz y fortaleza, se me fueron los temores y aprendí nuevamente la lección: detrás de los votos de los cardenales, está Jesús eligiendo al sucesor de Pedro que él quiere.

¿Qué ha cambiado en la Iglesia desde que asumió el Papa Francisco?
- Es claro que Dios elige al Papa que la Iglesia necesita en cada momento de su historia. Se acordarán algunos de Juan XXIII, otros de Pablo VI. Pensemos en Juan Pablo II. No tendríamos a Francisco sin la sabiduría y grandeza de Benedicto XVI. Lo esencial no cambia ni cambiará. Ningún Papa es Dios, sino trabajador en la viña del Señor. Pero cada uno lo hace con sus dones y carismas.

Francisco no escribirá un nuevo Evangelio, ni tampoco un nuevo Catecismo, ya elaborado en tiempos de Juan Pablo II y Benedicto. Lo que cambia es el estilo, es este caso de un hombre íntegro y sencillo, yo diría, con mente jesuita y corazón franciscano. El sin duda ha sido y es un pastor con olor a oveja.

¿Percibe que más gente se acercó a la Iglesia con Francisco?
- Los testimonios de muchos obispos argentinos y de diversos sacerdotes confirman que efectivamente el ?efecto Francisco? ha hecho volver a muchas personas alejadas o con su fe adormecida a participar de la misa dominical, a la oración y la confesión. Particularmente, escuché decir: ?Siento en mi corazón el deseo de ser cristiano, de no esconder mi fe, de volver a los sacramentos, de comprometerme?.

¿Qué otros cambios se deberán esperar del Papa Francisco?
- Se equivoca quien espera cambios en lo referido a la doctrina de la fe y de la moral católica, como si el Papa un día se despertada y diera ?vía libre? para lo que se nos ocurra. Por ejemplo, en relación a la cuestión de la vida humana más débil, es decir, los niños por nacer, él expresó que un ser humano es siempre sagrado e inviolable en cualquier situación y etapa de su desarrollo. No debe esperarse que la Iglesia cambie de postura sobre esta cuestión. Esto no es un asunto sujeto a supuestas ?modernizaciones?. No es progresista pretender resolver los problemas eliminado una vida humana.

Ahora bien, Francisco nos seguirá sorprendiendo con su estilo, sus gestos, su testimonio y su enseñanza, invitándonos a la apertura, el respeto, la comprensión, el diálogo y a superar la "globalización de la indiferencia" ante el sufrimiento de tantas personas heridas en su dignidad sean del país, color o religión que sean.

¿Qué le parece que el Papa sea nominado a premio Nobel de la Paz?
- Por lo que yo recuerdo, la mayoría de los papas ha sido nominados para el Nobel de la Paz, pero nunca lo han recibido, sencillamente porque el Papa está más allá de un premio. La oración y el trabajo por la paz son connaturales en la vida y misión de un cristiano y cuanto más en el obispo de Roma. Pensemos por ejemplo en Juan Pablo II, llamado también el ?peregrino de la paz?. Debería haber recibido este premio todos los años?

¿Puede contar alguna anécdota personal que ha tenido con el actual Papa?
- Conocí al cardenal Bergoglio en un encuentro nacional de sacerdotes, realizado en Villa Cura Brochero en 2008, poco antes de mi nombramiento como obispo. Recuerdo que en una de sus enseñanzas dijo una frase que ha repetido como Papa: «Pecadores sí, corruptos no». Ese mismo año, en la Asamblea Plenaria de Obispos, nos dijo: «Debemos ser pastores con olor a oveja».

Al nombrarse un nuevo obispo en Argentina, él tenía el gesto fraterno de enviar un saludo de puño y letra acompañado de una oración a san José y santa Teresa del Niño Jesús. Aún guardo su carta como recuerdo. Además compartimos la mesa varias veces en el comedor de la casa donde los obispos nos reunimos dos veces al año y algunas conversaciones en los recreos.

Por último, me gustaría destacar este gesto: desde Oberá, le llamé a Buenos Aires para avisarle que una monjita anciana, conocida de ambos y muy querida por él, por haber cuidado a su abuela enferma, estaba pasando un mal momento. Supe que pocos días después fue en silencio a visitarla y a apoyarla espiritual y materialmente. Fue un gesto de padre.

Entre tantas enseñanzas del Papa ¿ puede destacar alguna?
- Es tan sustancioso lo que ya enseñó como pastor a lo largo de un año que es difícil elegir, pero cito estas palabras: «Dios no se cansa de perdonar?Él nos vuelve a cargar sobre sus hombros una y otra vez. ¡No huyamos de la resurrección de Jesús, nunca nos declaremos muertos, pase lo que pase!».

A su vez, conviene recordar lo que nos pide permanentemente: «Recen por mí, lo necesito». Por otra parte, invitar a no quedarnos sólo en las anécdotas de Francisco o en los títulos de los medios de comunicación. ¡Tratemos de leerlo aprovechando los medios a nuestro alcance, sobre todo las páginas de internet o revistas católicas que nos ponen en línea directa con la enseñanza sencilla y profunda del primer Papa, latinoamericano ¡y argentino!.
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