Martes 16 de abril de 2024

Mons. Barba: 'En Cuaresma estamos llamados a dejarnos reconciliar con Dios'

  • 15 de febrero, 2024
  • San Luis (AICA)
El obispo de San Luis presidió la misa del miércoles de Ceniza y animó a que este tiempo cuaresmal sirva para "purificar nuestros corazones, nuestras vidas y nuestras acciones".
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El obispo de San Luis, monseñor Gabriel Barba, celebró la misa del Miércoles de Ceniza en la catedral diocesana, ante la afluencia de fieles que participaron de la celebración que marca el inicio del tiempo de Cuaresma.

En la homilía, el prelado señaló: “Con esta misa comienza para todos nosotros este tiempo favorable, como decía el final de la segunda lectura de hoy: ‘Este es el tiempo favorable, este es el día de la salvación’. Comienza un tiempo particular y especial en el que también, como nos invitan las lecturas de hoy, estamos llamados a dejarnos reconciliar con Dios”. 

“Muchas veces, basamos nuestra vida de fe en un gran esfuerzo, un gran sacrificio… y hago este esfuerzo, y hago este sacrificio, como si la vida de fe fuera solamente un gran acto voluntarista. La invitación de las lecturas de hoy es: 'Déjense reconciliar'”, destacó. 

Monseñor Barba manifestó así que, “más que de fuerza, nos hablan de dejarnos llevar por Dios, de dejarnos guiar por Dios, docilidad de corazón…, docilidad de espíritu. Y, por supuesto, siempre Jesús nos enseña que tenemos que ser genuinos, como lo refleja el Evangelio de hoy”. 

“Nuestras búsquedas deben ser sinceras, nada tiene que ser para demostrarle algo al otro. La vida habla por sí misma, nuestras acciones serán los frutos del árbol. No hay frutos buenos de un árbol malo. No tenemos que esforzarnos por eso, tenemos sí que buscar ser fieles. Reconocer nuestra pequeñez, aún nuestras limitaciones. Por supuesto, nuestros pecados, porque nada de eso nos quita el llamado. Nada de eso nos separa del amor de Dios, ni el pecado nos separa del amor de Dios”, subrayó. 

Y señaló: “Nosotros tenemos que aprender a escuchar al Dios que nos habla, al Dios que me habla, el Dios que me llama a construir una vida distinta, un corazón distinto, un mundo distinto. La Cuaresma nos remite al desierto, los 40 días en el desierto, la Cuaresma nos remite, también, a los 40 años en el desierto del pueblo de Israel en búsqueda de la libertad”.

“En este tiempo -dijo el obispo de San Luis-, no solamente pongamos la mirada sobre cuáles son mis pecados, de qué tengo que pedir perdón, de qué me tengo que reconciliar y aprovechar. Es un tiempo, sin dudas, para reconciliarnos profundamente, reconciliarnos con este gran regalo, sacramento de la Confesión. Me da la certeza de que Dios me perdona, a través del sacramento de la Reconciliación”.

“Pero también, lo hacemos pensando: ¿cuáles son mis ataduras de las cuales yo me tengo que liberar, para ser un hombre, una mujer, una persona verdaderamente libre como Dios quiere, como Dios me ha soñado? Oración, ayuno, limosna, son tres signos, los tres caminos…, las acciones que nos pueden servir como instrumentos a la libertad”, aseveró.

Además, aseguró que la Cuaresma “solamente tiene sentido si nuestra visión está en la Pascua. Nuestra espiritualidad, nuestra vida cristiana, va a encontrar su verdadero sentido si nuestra mirada está en la luz del Resucitado, no me puedo quedar solamente con la cruz y con el sufrimiento: eso sería incompleto”.

Y finalizó: “Que este camino de la Cuaresma vaya purificando nuestros corazones, nuestras vidas y nuestras acciones, para que fortalezcamos la alegría de la luz pascual y para que podamos vivir según Dios nos ha soñado a cada uno de nosotros”.+

» Texto completo de la homilía