Lunes 14 de junio de 2021

Mons. Aguer recordó a los legisladores que de Dios nadie se burla

  • 17 de diciembre, 2020
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
El arzobispo emérito de La Plata, Mons. Aguer, cuestionó palabras del ministro de Salud de la Nación, citó condenas bíblicas y les dijo a los legisladores que "de Dios nadie se burla".
Doná a AICA.org

El arzobispo emérito de La Plata, monseñor Héctor Aguer, habló de la ley de aborto cuestionando palabras del ministro de Salud de la Nación, citó palabras bíblicas condenatorias y les recordó a los legisladores que "de Dios nadie se burla". Lo dijo el sábado 12 de diciembre en el programa Claves para un Mundo Mejor que se emitió por el Canal 9 de TV.

"El Gobierno está empecinado en obtener, por vía legislativa, la legalización del aborto", comenzó diciendo monseñor Aguer. "Y digo legalización porque algunos hacen una distinción especiosa entre legalización y despenalización. Lo cierto es que si una conducta no está penalizada quiere decir que se la puede realizar libremente porque no está en contra de la ley”.

“Y -añadió- quiero comentarles algo que ocurrió recientemente: el ministro de Salud Pública de la Nación, Ginés González García, dijo algo realmente sorprendente: que en el caso de una mujer embarazada no hay dos vidas, dos personas, sino que hay una sola vida que es la de la mujer y “un fenómeno”. ¿Un fenómeno? ¿Qué será ese fenómeno? porque él no lo explica. El ministro es médico y debe conocer todas las investigaciones del siglo XX en materia genética, sobre todo las del profesor doctor Jérôme Lejeune, que explican muy claramente que desde el instante de la concepción existe un nuevo ser que tiene un ADN distinto del de sus progenitores. Ahí está la identidad. Platón diría que hay un alma allí que hace crecer desde dentro el primer fruto de la concepción”.

“¿Cómo es posible -prosiguió Aguer- que el ministro diga eso cuando es clarísimo desde el punto de vista científico que desde el instante de la concepción existe un nuevo ser humano que, además de su propia identidad, es varón o mujer desde entonces? ¿Cómo puede decir que es un fenómeno? ¿Qué significa ese fenómeno?”.

El arzobispo explicó que cuando él habla del tema del aborto insiste en que, "ante todo es un tema científico, aunque también jurídico, sociológico, psicológico, político y finalmente religioso".

"Hoy sí voy a mencionar una problemática religiosa que es qué pasa con la muerte de una persona, la muerte de un ser humano. En las primeras páginas de la Biblia se encuentra el caso del fratricidio de Caín y allí se explica que Dios le dice a Caín que “la sangre de tu hermano grita a mí desde el suelo”.

En una embestida contra la hipocresía y la vanidad de los fariseos y los escribas que dicen que van a perseguir a todos los enviados del Señor, a los apóstoles, a los profetas...Jesús les dice: "Sobre ustedes caerá toda la sangre inocente derramada en la Tierra desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Malaquías, a quien ustedes asesinaron entre el santuario y el altar” y agrega que “todo esto caerá sobre la presente generación”.

“Creo -señaló monseñor Aguer- que esto es perfectamente aplicable a todos los que están proponiendo el aborto porque están promoviendo lo que el Concilio Vaticano II llamó 'el crimen abominable del aborto' y esa sangre, muchas veces la sangre del niño o la de la madre mezclada, grita a Dios desde la Tierra y sobre esta gente que está procurando el asesinato de los niños por nacer caerá esta maldición”.

En la última parte de su reflexión, monseñor Héctor Aguer expresó: “Señores legisladores: ¡de Dios nadie se burla! Ustedes serán ateos probablemente, tal vez ateos bautizados como muchos argentinos, pero sepan que de Dios nadie se burla y lo que dice la Sagrada Escritura, tanto en el Libro del Génesis como en el Evangelio de San Mateo, es una realidad: Dios se cobrará sobre esta generación, sobre esta desdichada generación argentina que estamos sufriendo lo indecible no sólo por el virus sino por la miseria espantosa que se precipitó sobre un país rico como la Argentina, con casi el 50 por ciento de los habitantes del país que viven en situación de pobreza. ¿Quiénes son los responsables de esto? Y ahora además añaden el crimen abominable. Esto sí es para rogar a Dios por ustedes, legisladores, no sólo para que no lo consigan sino además para que el Señor les perdone todos estos conatos”.+