Lunes 22 de julio de 2024

Recuerdan al padre Juan Vázquez, destacado dirigente de la Acción Católica

  • 12 de diciembre, 2022
  • Lanús (Buenos Aires) (AICA)
Monseñor Arancedo presidió, este sábado, la Eucaristía por el histórico dirigente de las Juventudes de la Acción Católica en el santuario del Sagrado Corazón (Lanús), a 30 años de su muerte.
Doná a AICA.org

El arzobispo emérito de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, presidió este sábado 10 de diciembre una misa en el santuario del Sagrado Corazón, en Lanús, con motivo de los 30 años del fallecimiento del presbítero Juan Vázquez, histórico dirigente de las Juventudes de la Acción Católica.

La celebración tuvo lugar en el templo de Ituzaingó 1147 (Lanús Este), “dado que sus raíces siempre estuvieron en la querida diócesis de Lomas de Zamora, pero su figura trasciende una diócesis particular”, explicaron desde la jurisdicción lomense.

La sede eclesiástica impulsó esta misa de acción de gracias Por el padre Vázquez debido a "su larga y fecunda labor apostólica, como laico primero y como sacerdote después”, destacando su presencia en el Concilio Vaticano II.

También la Acción Católica Argentina se sumó al homenaje de quien fuera su presidente, y agradeció el don de su vida. Pidió además su intercesión para ser "Iglesia en el corazón del mundo y mundo en el corazón de la Iglesia". “Para nuestro santo de la puerta de al lado, para nuestro amigo, testigo fiel, nuestro recuerdo agradecido”, se expresó.

Juan Vázquez (1917-1976)
Nacido en la diócesis de Lomas de Zamora, Juan fue un laico generosamente entregado a la Iglesia que, a los 56 años y sin pasar por el seminario, fue consagrado sacerdote por san Pablo VI.

Como joven laico, trabajó intensamente en la Acción Católica, desempeñándose en distintos servicios de conducción a nivel local, nacional y finalmente internacional.

En 1951, fue elegido vicepresidente de la Federación Internacional de la Juventud Católica; reelegido en 1954, se convirtió en su presidente dos años más tarde. Por la misma época, introdujo los Cursillos de Cristiandad en la Argentina (1956).

Auditor del Concilio Vaticano II, de recordada intervención en las secciones donde se reflexionaba sobre la encíclica Gaudium et Spes, fue quien recibió de manos del papa Pablo VI el mensaje del Concilio para los jóvenes del mundo. Incluso, fue el único laico que habló en las sesiones públicas de esa gran asamblea episcopal.

También fue miembro del Pontificio Consejo para los Laicos (1967-1972) y director de Cáritas Argentina (1969-1973), puesto desde el que creó el Departamento de la Juventud. En 1975, a la edad de 58 años, fue ordenado sacerdote de la Diócesis de Lomas de Zamora. Dedicó su ministerio a la pastoral juvenil y al servicio de la Universidad Católica Argentina, con la que había colaborado desde 1958. +